El baloncesto tinerfeño vive un momento histórico. La Laguna Tenerife ha hecho oficial la incorporación del base australiano Patty Mills, un movimiento que no solo refuerza la plantilla de Txus Vidorreta, sino que sitúa al club canarista en el escaparate mundial. El jugador, de 37 años, llega a la Isla tras una trayectoria de leyenda en la NBA y con la ambición de mantenerse en la élite hasta su gran objetivo: los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.
La hoja de servicios de Mills es, sencillamente, inalcanzable para la mayoría. Con 1.020 partidos en la NBA a sus espaldas, el australiano es recordado principalmente por su década prodigiosa en los San Antonio Spurs, donde bajo la tutela de Gregg Popovich se coronó campeón en 2014. Su fiabilidad desde el triple (42% de acierto) y su capacidad para cambiar partidos lo convirtieron en un icono de la franquicia texana. Tras pasar por Blazers, Nets, Hawks, Heat, Jazz y Clippers, Mills ha decidido que su próximo desafío está en el Santiago Martín.
La intrahistoria de un fichaje de película
¿Cómo ha logrado un club como el canarista atraer a una estrella de este calibre? Txus Vidorreta ha desvelado los detalles de una operación que se gestó gracias a los contactos personales y al deseo competitivo del jugador. “Se dieron las circunstancias”, confesó el técnico, destacando la mediación de Juan Gatti (entrenador ayudante) con el entorno argentino de Mills, y las conversaciones clave con Marcelinho Huertas, viejos conocidos de mil batallas internacionales.
La clave del movimiento no ha sido económica. Según el club, Patty Mills rechazó varias ofertas de la NBA ante el temor de no tener minutos. Tras no encontrar un hueco en la Euroliga que le garantizara protagonismo, puso su foco en la Liga Endesa. “Vimos que quería entrar en competición ya. Su voluntad es ser protagonista”, subrayó Vidorreta, calificando al base como un “jugador extraordinario”.

Patty Mills: experiencia al servicio del Santiago Martín
Mills no llega a un vestuario cualquiera. Se une a una guardia pretoriana de veteranos que desafían al tiempo, compartiendo pista con Marcelinho Huertas (42 años), Aaron Doornekamp (40), Gio Shermadini (36) y Tim Abromaitis (36). Esta concentración de talento y experiencia convierte a La Laguna Tenerife en uno de los equipos más respetados y peligrosos del panorama nacional.
Más allá de su impacto en los clubes, Mills es una institución en su país. Ha disputado todos los Juegos Olímpicos desde Pekín hasta el pasado verano, siendo el primer atleta aborigen en ejercer como abanderado de Australia. Su promedio de 17,7 puntos con la selección oceánica avala su estatus de estrella internacional.
El fichaje de Patty Mills es un giro radical para las aspiraciones aurinegras. El club no solo suma puntos y veteranía, sino que incorpora a un líder nato que busca en Tenerife el trampolín perfecto para su última danza olímpica. El “efecto Mills” ya ha comenzado y la afición canarista cuenta las horas para ver debutar a un auténtico campeón del mundo en la Isla.






