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“Alcorques pequeños o construir a su alrededor”: por qué el entorno sentencia a muerte a los dragos de Canarias

La caída del Drago de San Francisco, en el municipio de Los Realejos, durante la noche del miércoles, en pleno episodio de lluvia y viento asociado a la borrasca Regina, ha generado conmoción en el norte de Tenerife
Por qué el entorno sentencia a muerte a los dragos de Canarias. | DA

La caída del Drago de San Francisco, en el municipio de Los Realejos, durante la noche del miércoles, en pleno episodio de lluvia y viento asociado a la borrasca Regina, ha generado conmoción en el norte de Tenerife.

El ejemplar, con más de 200 años de historia, se desplomó junto al cementerio de San Francisco y provocó daños en un muro, parte de una vivienda, el alumbrado público y seis vehículos estacionados en las inmediaciones.

El suceso ha reavivado además una pregunta frecuente cuando se pierde uno de estos árboles monumentales: por qué se caen los dragos. A raíz de lo ocurrido, el perfil divulgativo Fénix Canarias ha publicado un hilo en la red social X en el que explica algunas de las causas más habituales.

Las causas más habituales de la caída de los dragos

En su explicación, el perfil Fénix Canarias en X señala que no siempre es posible determinar con precisión el motivo exacto de la caída de estos árboles.

“No es fácil determinar las causas de la caída de un drago, pero lo más común es que se deba a un desequilibrio por su enorme copa, un mal desarrollo radicular por cambios en su entorno o a la afección por hongos”.

Los dragos desarrollan copas muy grandes que pueden generar desequilibrios estructurales, especialmente si el sistema de raíces no se desarrolla con normalidad o si el entorno del árbol cambia con el tiempo.

En este sentido, el viento también influye en la forma de crecimiento del árbol.

“Las copas de los dragos crecen influenciadas por el viento y las condiciones locales. Esto lleva a que muchos de ellos desarrollen copas ligeramente asimétricas que a la larga puedan tener consecuencias fatales”.

El entorno del árbol también puede influir

El hilo también señala que las modificaciones del entorno pueden afectar a la estabilidad del árbol al limitar su capacidad de enraizamiento.

“Otros, debido a los cambios en el suelo a su alrededor, ven como su capacidad de enraizamiento se ve comprometida: que los contengan en alcorques pequeños, que construyan a su alrededor… Todo influye”.

Además, la presencia de hongos en el tronco puede debilitar la estructura interna del árbol.

El viento, posible causa del drago de Los Realejos

En el caso del Drago de San Francisco, todavía no se ha determinado oficialmente la causa exacta de su caída. No obstante, el análisis de Fénix Canarias apunta a que el viento podría haber sido el principal detonante, en un contexto de lluvias recientes.

“A priori, estas causas no parecen del todo probables para el Drago de San Francisco. Sin embargo, puede que las intensas lluvias de los últimos meses hayan favorecido la proliferación de hongos en su tallo”.

En cualquier caso, la explicación apunta a la combinación de factores meteorológicos.

“Estos factores pueden haber influido en el debilitamiento del Drago de San Francisco, pero todo apunta a que el principal responsable de su caída ha sido el viento, tal vez ayudado por unas lluvias que hubiesen ablandado el suelo”.

Un fenómeno que ya ha ocurrido otras veces en Canarias

La caída de árboles monumentales no es algo inédito en el Archipiélago. Fénix Canarias recuerda que existen varios precedentes históricos.

“No sería el primer caso de un drago derribado por pudrición de su tronco, como el sonado caso del de Güímar en 2021 o el que hizo movilizar a los icodenses para salvar el Drago Milenario en los años 90”.

Entre los ejemplos más conocidos se encuentra el Drago Milenario de Icod de los Vinos, uno de los símbolos naturales más reconocidos de Tenerife.

Incluso siglos atrás existen antecedentes similares.

“A lo largo de la historia, muchos de estos dragos singulares y monumentales han sido derribados por borrascas y tormentas. Así fue también con el que se considera el posible drago más antiguo que hubiera habido en Canarias, el Drago de Franchy, caído durante una tormenta en 1867”.

Un recordatorio sobre la fragilidad de los árboles monumentales

El hilo concluye con una reflexión sobre el ciclo natural de estos árboles, que durante siglos han formado parte del paisaje del Archipiélago.

“Aún con todo, la única condición necesaria para caer es estar de pie. La caída del Drago de San Francisco es un triste recordatorio de que los árboles también mueren en algún momento, aunque los demos por hecho”.

La desaparición del histórico drago ha provocado numerosas reacciones en la Isla, entre ellas las del vicepresidente del Gobierno de Canarias, Manuel Domínguez, y de la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, quienes lamentaron la pérdida de uno de los árboles más emblemáticos del norte de Tenerife.

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