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El saneamiento de Guaza, otra vez al límite: Arona pide una prórroga para no perder 3 millones de euros

El Consistorio traslada la partida presupuestaria al ejercicio de 2027, paso imprescindible para solicitar al Cabildo de Tenerife una extensión en los plazos, que vence en mayo
Desbordamiento de agua en una calle de Guaza.DA

El pleno ordinario de marzo del Ayuntamiento de Arona celebrado ayer se abrió con una declaración de urgencia que, antes de debatirse siquiera, generó un encendido debate. El expediente en cuestión: la modificación de las anualidades del proyecto de mejora de la red de saneamiento de Guaza, una obra que acumula más de diez años de tramitaciones, prórrogas y cambios de denominación, y cuya ejecución sigue sin haberse iniciado.

El proyecto tiene su origen en 2014, cuando el Ayuntamiento de Arona y el Cabildo Insular de Tenerife acordaron, a través del plan de cooperación municipal, acometer los trabajos de saneamiento en El Fraile. Con el paso de los años los plazos se fueron ampliando sucesivamente. En la última etapa del gobierno socialista, el núcleo de actuación cambió de El Fraile a Guaza, además de solicitarse nuevas prórrogas. El plazo vigente actual vence en mayo de 2026 y el importe total de la actuación asciende a casi tres millones de euros.
En este caso, el grupo de gobierno presentó un expediente sin dictaminar que trataba de trasladar la consignación presupuestaria de la anualidad de 2026 a 2027, tal y como exige la Ley de Haciendas Locales para poder solicitar formalmente una nueva prórroga al Cabildo. Guacimara Tavío, concejala de Hacienda (CC), explicó que la aprobación de esa modificación era condición necesaria antes de poder tramitar la prórroga, que vence en mayo.

“El expediente no ha pasado por ninguna comisión, no se ha traído en tiempo y forma, y ahora nos piden que lo estudiemos a toda velocidad cuando los plazos están a punto de vencer”, argumentó José Julián Mena, portavoz del PSOE. Finalmente, fue incluido en el orden del día.

APARCAMIENTO

De igual forma, el Ayuntamiento ratificó en la sesión plenaria la eficacia de la fusión por absorción de la empresa concesionaria del aparcamiento subterráneo de la calle Menéndez de Los Cristianos. La compañía absorbente, Acvil Aparcamientos SLU, queda subrogada en todos los derechos y obligaciones del contrato de concesión número 2399, que data de 1999. Este acuerdo completaba el proceso al quedar formalizadas las garantías de la nueva empresa y canceladas las de la anterior.

Uso de burkas en edificios municipales

El debate político más intenso de la sesión llegó con la moción presentada por Vox para exigir que toda persona que acceda a dependencias municipales “mantenga el rostro visible como condición de identificación”. La propuesta, que menciona expresamente el niqab, el burka y prendas equivalentes, planteaba “elaborar una norma interna y señalizar los edificios públicos mediante cartelería”. El portavoz de Vox, Naím Yánez, argumentó que se trata de “una cuestión práctica”, de “gestión de datos y seguridad administrativa”, y apeló a regulaciones similares ya adoptadas en otros países europeos y en algunas comunidades autónomas.

“Arona es uno de los municipios con mayor actividad administrativa del Sur de Tenerife. La administración no puede trabajar sobre suposiciones; necesita certezas”, apuntó.
La moción fue recibida con críticas unánimes de los grupos de la oposición en el Consistorio y, de forma significativa, también por parte de Coalición Canaria (CC), socio del gobierno municipal junto a Vox.

La primera teniente de Alcalde, Clara Pérez, rechazó la iniciativa al considerar que la presencia del burka en Canarias “es residual y no constituye ni un conflicto social relevante ni una demanda ciudadana prioritaria”, y advirtió de que usar la defensa de los derechos de las mujeres de forma selectiva “banaliza las luchas reales”. CC anunció su abstención.

Por su parte, el Partido Popular propuso una redacción alternativa que sustituyera el enfoque restrictivo de la moción por una obligación de identificarse “cuando sea necesario para la tramitación administrativa”, con garantías procedimentales y absoluto respeto a los derechos fundamentales.

Mena rechazó frontalmente también la enmienda del PP: “Por muchas palabras que se cambien, no cambia el problema: no hay necesidad ni riesgo de discriminación en Arona. Espero que estas mociones no vengan más al pleno”.

El concejal de Nueva Canarias, Nauzet Fariña, fue el más contundente: “Mañana traeremos al pleno que hubo una cabra volando.”

El portavoz de Más por Arona, Luis García, calificó la moción de “batiburrillo” y señaló una incoherencia de fondo: el documento menciona prendas de origen extranjero como el burka o el niqab, pero según García, “omite otras habituales en la cultura occidental, tales como gorras, boinas, sombreros o pañuelos”, y que igualmente “pueden dificultar la identificación”.
Recordó además que el Tribunal Supremo “ha anulado ordenanzas similares por vulnerar derechos fundamentales”, y que ningún servicio municipal del Ayuntamiento “ha registrado incidencia alguna relacionada con la identificación de usuarios”. La moción fue rechazada.

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