Lo que durante años ha sido un reclamo natural inigualable se ha transformado en una pesadilla para quienes habitan el Parque Rural de Anaga. Los vecinos de los diferentes caseríos del macizo, junto a los comerciantes locales, han dicho basta.
La masificación de coches y guaguas que invade diariamente los accesos a esta Reserva Mundial de la Biosfera ha llevado a la comunidad al límite de su paciencia.
Hartos de las retenciones que impiden el paso de ambulancias o del transporte escolar, los residentes han convocado una manifestación este sábado 14 de marzo, de 11:00 a 13:00 horas.
El escenario de la protesta será la Cruz del Carmen, donde tienen previsto ocupar y cortar la vía TF-12, la arteria principal que conecta el noreste de la Isla.
Un conflicto que escala: “Pasividad institucional”
La indignación vecinal no solo nace del colapso circulatorio, sino de lo que califican como una “pasividad y falta de gestión” por parte de las administraciones. Según denuncian los colectivos, llevan más de dos años reclamando medidas de control de tráfico y refuerzo policial, especialmente en el tramo que une el cruce del Batán con la Cruz del Carmen.
“La carretera queda bloqueada por vehículos que aparcan en arcenes y zonas prohibidas“, lamentan los afectados. Esta situación crítica ha forzado a los vecinos a solicitar los permisos pertinentes ante la Subdelegación del Gobierno, señalando directamente al Cabildo de Tenerife como responsable de la ausencia de soluciones efectivas.
Desplante al Cabildo de Tenerife
En un intento de última hora por frenar la movilización, la Corporación insular ha organizado una reunión con las asociaciones para este miércoles. Sin embargo, los colectivos de Roque Negro, Casas de la Cumbre, Taborno y Almáciga, entre otros, han anunciado que no asistirán.
El motivo del plante es la “premura” de la convocatoria, que a juicio de los vecinos, impide organizar las aportaciones con la seriedad que requiere el problema.
Para los habitantes de Anaga, las promesas de patrullas de la Policía Local y las mejoras en las infraestructuras, como la habilitación de apartaderos y rectificación de cunetas, siguen sin materializarse.
Defensa del patrimonio natural
Los afectados denuncian la situación bajo premisas claras:
- “Turismo sí, pero no así”
- “Anaga no es un parque temático”
- “Anaga muere de éxito”
- “- selfies, + conciencia ambiental”
- “SOS Anaga”
- “Exceso de coches = falta de gestión”
- “Guaguas llenas, promesas vacías”
El ecosistema de Anaga y la calidad de vida de sus habitantes están dando señales de alerta roja. “Anaga no se merece el trato que está recibiendo”, subrayan, insistiendo en que la seguridad vial en puntos críticos como la Cruz del Carmen es ya una cuestión de urgencia máxima.








