Tenerife es tierra de viñedos y rincones escondidos, pero pocos generan tanta expectación en tan poco tiempo como el Guachinche Bodeguita La Suertita. Ubicado en el entorno rural de la Calle Calzadilla, en La Cruz Santa (Los Realejos), este establecimiento ha sumado mayor reconocimiento tras un vídeo publicado por la popular cuenta de Guachinches Modernos, quienes han quedado prendados de su autenticidad y de su entorno rural.
Guachinche Bodeguita La Suertita: exclusividad en formato pequeño
El Guachinche Bodeguita La Suertita solo abre sus puertas los viernes y sábados para el almuerzo, lo que lo convierte en un destino codiciado para los amantes del buen comer durante el fin de semana. Al tratarse de un espacio muy reducido, con apenas unas pocas mesas, la recomendación “imprescindible realizar reserva previa“, para no llevarse una decepción al llegar.
@guachinchesmodernos 🇮🇨 Más info aquí:👇 Que lugar tan bonito y tan acogedor el que hemos podido disfrutar. Entorno natural ,el sonido de los pájaros y mucha paz.🙌🤗 Se llama Guachinche Bodega La Suertita. Su carta es muy corta, solo nos faltó un plato por pedir, pero casi probamos toda la bodega😂. El vermú rosado una delicia😋🙆🏼♂️ 👉 En total pagamos 75,50€ (5p) La cuenta fue de palabra, los precios están en el vídeo 🅿️Tiene aparcamiento privado ♿️ Tiene escalera 🐶Tiene terraza 💳 Dispone de datáfono 📍 C. Calzadilla. La Cruz Santa, Los Realejos. Tenerife Con Google Maps se llega perfectamente ⏰Solo abre viernes y sábado para almuerzo ☎️ 669 40 87 61 ⚠️Imprescindible hacer reserva porque es muy pequeño y te puedes quedar con las ganas . #tenerife #bodega #guachinche #bochinche #vermut ♬ sonido original – Jonay&Joana
Una carta corta, pero con raciones contundentes
En un mundo de menús interminables, la Bodeguita La Suertita apuesta por la simplicidad ganadora. Su carta es breve, con apenas 4 o 5 platos principales, lo que garantiza que cada elaboración salga de la cocina con el máximo sabor. La ensalada de la casa es uno de los platos que más ha sorprendido por su frescura, sirviendo como el preludio perfecto para lo que viene después.
Uno de los grandes hits de su cocina son las garbanzas. Pero no son unas garbanzas cualquiera; en este rincón de La Cruz Santa se sirven con almendras, pasas y chorizo, una combinación que aporta un contraste de texturas y sabores dulces y salados que ha cautivado a los paladares más exigentes.
El vermú y la carne de cabra con papas
La carne de cabra, servida con una generosa capa de papas fritas recién hechas por encima, representa la cocina canaria más reconfortante y generosa. Las raciones son contundentes, ideales para compartir en un almuerzo pausado tras disfrutar del paisaje rural de los altos de Los Realejos.
“Lo mejor es el vermú“, comentan desde Guachinches Modernos, que no dudaron en pedir más de una ronda. Este toque diferenciador eleva la experiencia de este guachinche por encima de la media, ofreciendo algo más que el tradicional vino del país.
El broche final: café de cafetera y timba
Para cerrar la experiencia, no podía faltar el postre tradicional de cualquier guachinche de la Isla: un café servido directamente desde la cafetera y una timba (dulce de guayaba con queso), el postre por excelencia que pone el punto final dulce a una comida auténticamente local.
Este pequeño rincón en la Calle Calzadilla demuestra que no hace falta una infraestructura gigante para conquistar al público. Con buen vino, un producto cuidado y apenas dos días de apertura a la semana, se han convertido en la nueva parada obligatoria en la ruta de guachinches de Tenerife.







