La campesina gallega Dolores Leis, conocida mundialmente como la “Trump de la Costa da Morte”, vuelve a ser viral en 2026. Coincidiendo con el segundo mandato del republicano, las redes sociales rescatan la icónica imagen de esta mujer de Cabana de Bergantiños, cuya autenticidad cautiva a los usuarios frente al auge de la inteligencia artificial.
El fenómeno de Dolores Leis Antelo no es nuevo, pero su relevancia actual es sorprendente. Todo comenzó hace ocho años en Nantón, un pequeño núcleo de la provincia de A Coruña. Una fotografía de la periodista Paula Vázquez para La Voz de Galicia captó a Dolores con un sacho al hombro y una mirada perdida en el horizonte. El parecido físico con el magnate neoyorquino era tan evidente que la imagen cruzó fronteras en cuestión de horas.
Hoy, con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, la historia cobra una segunda vida. En un Internet saturado de contenido generado por IA y vídeos manipulados, la figura de Dolores representa la “autenticidad gallega”. Mientras el presidente gestiona la política mundial desde el lujo de Mar-a-Lago, su “doble” de Bergantiños sigue ligada a la tierra, alejada del ruido digital que genera su propio rostro.
La protagonista de esta historia siempre ha llevado su fama con una humildad ejemplar. En 2018, Dolores confesaba que no tenía teléfono móvil ni interés por las redes sociales. “Digo yo que será por el color del pelo”, comentaba entonces con retranca gallega para explicar por qué medio mundo hablaba de ella. Esa desconexión tecnológica es, precisamente, lo que hoy fascina a las nuevas generaciones en plataformas como TikTok.





