El Gran Telescopio de Canarias (Grantecan), ubicado en el Observatorio del Roque de Los Muchachos, en La Palma, contará, en un plazo de siete años, con un nuevo instrumento que será clave para la defensa del planeta, ya que permitirá estudiar asteroides potencialmente peligrosos por su posible impacto devastador cuando se encuentran todavía lejos de la Tierra y, por tanto, son demasiado débiles para ser observados con telescopios de menor tamaño.
Para contar con este equipamiento, el Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio Ciencia, Innovación y Universidades, aprobó ayer una inversión de 18,7 millones de euros que se destinarán al desarrollo del instrumento científico denominado Proyecto OPTIR, que potenciará las capacidades de observación astronómica de alta calidad y versatilidad del Gran Telescopio de Canarias. Se trata no solo una mejora técnica, sino de un salto cualitativo que potenciará las capacidades de observación del Grantecan.
Un grado de detalle nunca visto
Esta tecnología permitirá obtener observaciones y datos en modo imagen y espectroscopía de forma simultánea. Su versatilidad permitirá cubrir los rangos visible e infrarrojo cercano, facilitando el estudio y observación de fenómenos transitorios -aquellos que aparecen y desaparecen rápidamente en el cosmos- con un detalle nunca visto y hasta grandes distancias.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, puso ayer de manifiesto el compromiso que implica la decisión del Ejecutivo central de invertir casi 19 millones de euros para potenciar el Grantecan, calificándolo como “el telescopio más importante del mundo”, tras la aprobación de una partida económica que cambiará el rumbo de la astronomía en las Islas. Para Ángel Víctor Torres, esta inversión representa “la apuesta decidida del Gobierno a la ciencia en Canarias”, consolidando al Archipiélago como un referente global en el sector.
Según explica el Gobierno de España, el nuevo equipamiento con el que se dotará al Gran Telescopio de Canarias contribuirá a la defensa planetaria, tarea fundamental, que requiere de grandes telescopios para ser capaz de estudiar asteroides potencialmente peligrosos “por su posible impacto devastador” cuando están todavía lejos de la Tierra y, por tanto, son demasiado débiles para ser observados con telescopios de menor tamaño.
Siete años para su diseño y construcción
El desarrollo del instrumento se llevará a cabo mediante un proceso de Compra Pública de Innovación, que incluirá todas las fases del proyecto: diseño, fabricación, realización de pruebas, transporte, integración y puesta en funcionamiento. Está previsto que el diseño y la construcción se completen en un periodo de siete años.
Esta iniciativa implicará la colaboración de instituciones científicas, universidades y empresas, favoreciendo la transferencia de conocimiento y consolidando la experiencia acumulada a lo largo de más de dos décadas en el Gran Telescopio de Canarias.
El Grantecan es el mayor telescopio óptico infrarrojo del mundo en funcionamiento (de 10,4 m de diámetro), un telescopio astronómico terrestre diseñado para observar el universo en luz visible y en infrarrojo cercano, lo que permite estudiar desde objetos del sistema solar hasta galaxias muy lejanas, estudiar la formación de estrellas y planetas, analizar la evolución del universo, investigar agujeros negros y estudiar la materia y la energía oscuras.
Se encuentra en el Observatorio del Roque de los Muchachos, a unos 2.400 metros de altitud, un lugar ideal para la astronomía por disponer de cielos muy oscuros, buena estabilidad atmosférica, y escasa contaminación lumínica.





