La madre del joven británico Jay Slater, fallecido trágicamente en Tenerife el pasado verano, ha roto su silencio para denunciar el “infierno” vivido a causa del acoso digital. Debbie Duncan lidera ahora una campaña legislativa para frenar el llamado tragedy trolling tras sufrir un colapso mental por las teorías conspirativas vertidas en redes sociales.
El tragedy trolling (troleo de tragedia) es una forma de ciberacoso especialmente cruel que consiste en publicar comentarios abusivos, burlones, sensacionalistas o teorías conspirativas en redes sociales dirigidos a víctimas de una tragedia, sus familiares o personas desaparecidas.
Tras la desaparición de su hijo en Tenerife, la familia fue blanco de una campaña de difamación sin precedentes que generó más de 300 millones de vídeos con información falsa, según informa el Mirror.
Búsqueda de Jay Slater
El joven de 19 años desapareció el 17 de junio de 2024 tras asistir a un festival de música en el sur de la isla. Durante los 29 días que duró la búsqueda en el escarpado barranco de Masca, la familia tuvo que enfrentarse a “detectives online” que inventaron tramas de narcotráfico y tortura. “Nos deshumanizaron; trataron a mi hijo como si no fuera una persona”, confiesa Duncan, quien perdió su empleo debido al deterioro de su salud mental.
La autopsia confirmó que el joven sufrió una caída accidental en una zona de difícil acceso en Tenerife. Sin embargo, el hallazgo del cuerpo no detuvo el acoso. Los troles llegaron a afirmar que el ataúd estaba vacío y exigieron la exhumación del cadáver para verificar su identidad. Duncan denuncia que muchos creadores de contenido en plataformas como YouTube y TikTok siguen monetizando la tragedia mediante clics y desinformación.
La propuesta legislativa busca obligar a las empresas tecnológicas a eliminar de forma inmediata el contenido malicioso y las teorías conspirativas que afecten a familias en duelo. El Primer Ministro británico, Keir Starmer, ha respaldado públicamente la iniciativa, calificando el abuso online como “completamente inaceptable”.
Actualmente, la petición necesita alcanzar las 100.000 firmas antes del cuatro de mayo para ser debatida en el Parlamento. Debbie Duncan asegura que su salud mental está muy dañada, pero seguirá luchando para evitar que otras familias vivan el calvario que comenzó en las montañas de Tenerife.






