“El silo no está en ruinas”. Así de tajante se manifestó ayer el Colegio Oficial de Arquitectos de Tenerife (COA) para rebatir la afirmación, hasta ahora mantenida por la Autoridad Portuaria, en la que se base la inminente demolición de esta infraestructura histórica en la Santa Cruz de Tenerife. Unos trabajos de derrumbe a los que han concurrido siete empresas a través de la Plataforma de Contratación Pública, que costarán 1,5 millones de euros.
El COA sigue en su lucha por defender el “carácter patrimonial, histórico, arquitectónico y paisajístico” del antiguo silo de grano portuario, ubicado en la autovía de San Andrés, y por ello los arquitectos Raquel Guanche y Fernando Arocha han elaborado un informe técnico para apoyar la salvación de esta infraestructura. Un estudio que “incorpora un análisis planimétrico de la documentación existente y material fotográfico que evidencian que la instalación no se encuentra en estado ruinoso”, aseveró.
El pasado noviembre, Puertos y el COA se dieron seis meses para intentar salvar esta infraestructura, a través de la búsqueda de un concesionario interesado en la reconversión del silo, único en España tras la demolición del de Málaga. La institución colegial aseguró que “dicho interés fue trasladado por Manuel Fernando Martínez, delegado especial del Estado en la Zona Franca Tenerife, que solicitó asesoramiento técnico para realizar una visita a la instalación con la intención de reconvertirla en nicho de empresas tecnológicas.
No obstante, según el COA, la Autoridad Portuaria rechazó dicha visita y el estudio de la viabilidad de la alternativa, pero desde el organismo estatal se negó haber recibido ninguna petición de Zona Franca, cuya presidencia, además, recae en el responsable de Puertos de Tenerife, Pedro Suárez.
El COA consideró que los argumentos de la Autoridad Portuaria “ponen de manifiesto el nulo interés por alcanzar un acuerdo que permita la conservación del silo” y, por ello, ha hecho público el informe técnico preliminar del silo con el objetivo de demostrar que “reúne las características y condiciones adecuadas para permitir una evaluación técnica directa por parte del concesionario, antes de tomar una decisión irreversible”.
El documento se centra en un estudio patrimonial del inmueble conocido como Silo P, ubicado junto al Dique del Este e integrado en suelo portuario. Los autores matizan que para dicho informe llevaron a cabo una “exhaustiva recopilación” de información documental, complementada con un reconocimiento in situ ceñido a los exteriores, debido a la prohibición de acceso al interior por parte de la Autoridad Portuaria. Pese a ello, aportan fotografías intramuros tomadas del proyecto de demolición de Silos de Grano, realizado por los ingenieros Joaquín Soriano y Benítez de Lugo, en febrero de 2024.
Ante los valores históricos del silo, el COA aboga por hacerlo merecedor de protección en materia de patrimonio histórico industrial y su declaración como Bien de Interés Cultural, proponiendo su reconversión en nuevos usos culturales, turísticos o residenciales que se ha llevado a cabo con éxito en otros países como Noruega, China y Europa.
El documento recuerda que el silo, construido en 1965, es un ejemplo singular del patrimonio industrial en España, siendo uno de los dos silos portuarios de tránsito de su tipo en el país que forma parte de la Red Nacional de Silos y Graneros, un sistema estratégico de almacenamiento y distribución de cereal promovido por el régimen franquista, con valor histórico y arquitectónico, y actualmente en proceso de protección.
Es un edificio de más de 30 metros de altura, con estructura en hormigón armado, en el que destaca su estilo racionalista, con volumetría clara, grandes paños acristalados y elementos horizontales, reflejando su función industrial y su presencia en el paisaje urbano. Por ello, especifica que la ley Canaria de Patrimonio Cultural reconoce el valor industrial como un bien a proteger e incide, además, en que el silo está incluido en el Catálogo inicial de Protección del Ayuntamiento, con propuestas para su salvaguarda ambiental.







