El Cabildo de Tenerife estudia la posibilidad de vallar y sellar la parcela situada en el barrio de La Caridad, en Tacoronte, donde se deposita la madera con termitas subterráneas (Reticulitermes flavipes) por el importante riesgo medioambiental que supone. Así se trasladó en la reunión mantenida el lunes con miembros de la Asociación de Afectados por las Termitas Subterráneas, en la que participaron la consejera insular de Medio Ambiente, Blanca Pérez, y responsables de la empresa Tragsatec, encargada de la erradicación de la plaga.
“Fue la consejera la que dijo que era necesario vallarlo y sellarlo y nosotros llevamos tiempo pidiendo que se hiciera así y se vigile porque es un peligro, una chispa que puede saltar en cualquier momento”, declaró a este periódico el secretario de la citada asociación, José Ángel Amador. En este sentido, consideró que cuando termine todo el proceso de astillado y se monten los cebos con biocida, “deberían precintar el solar hasta que pasen al menos cinco años que es el tiempo que se aconseja para dar por erradicada la plaga y poder ponerlo en utilidad otra vez”, sostuvo.
Amador confirmó que también el Cabildo procedió a desratizar el vertedero “irregular” que hay en el barrio, donde se construye una solera de hormigón de unos 300 metros cuadrados para realizar las labores futuras de biotriturado del material vegetal, con la aplicación de biocidas y un periodo de fermentación para garantizar la eliminación de la plaga.
“Primero nos pusimos en contacto con el Ayuntamiento porque los vecinos se quejaban de la salida de ratas y nos dijeron que se lo comunicaban a la empresa, pero ante la falta de soluciones, el 1 de junio se lo trasladamos a la consejera y actuó”, sostuvo. Sin embargo, desde el Cabildo apuntaron que “es un trabajo cooperativo entre administraciones”.
Durante el encuentro, solicitado por la Asociación después que la plaga se detectara en una vivienda, se confirmó que el 1 de julio estiman que se comenzará a astillar, tratar con biocidas y fermentar los 7.000 metros cúbicos de madera abandonada que se sacará y llevará al Complejo Medioambiental de Arico.






