La Orotava cuenta con 432 viviendas de alquiler vacacional y unas 1.236 camas. Así lo confirmó ayer en el pleno municipal la concejal de Participación Ciudadana y Turismo, Delia Escobar, ante la pregunta formulada por el grupo de Asamblea por La Orotava debido a las “cifras históricas” que están alcanzando este tipo de inmuebles pese a la crisis de acceso a la vivienda que afronta Canarias.
Su portavoz, Manolo Pacheco, quiso saber cuál es la situación concreta del municipio, la evolución de los últimos años, las actuaciones que se desarrollan para controlar si se cumple la normativa vigente y las previsiones del grupo de gobierno respecto al futuro de esta actividad “mientras esperamos la ordenanza que la regule y la aprobación del Plan General de Ordenación para darle mayor soporte jurídico”.
En este sentido, Escobar aclaró que el Ayuntamiento “no tiene función inspectora y sancionadora sobre la actividad turística ya que ello le corresponde al Gobierno de Canarias”. No obstante, “cuando se detectan incumplimientos actúa en base a sus competencias”.
También dejó claro que la normativa “es reciente” y por ello una vez que se realice el diagnóstico real, se deberá definir dónde habilitará el uso de estos inmuebles, si estos cumplen o no con el planeamiento urbanístico, dado que son los dos primeros pasos que marca el real decreto, y se podrá precisar si alguna de las 14.200 viviendas vacacionales que el Ministerio de Vivienda exige el cierre pertenecen a La Orotava.
La sesión comenzó guardando un minuto de silencio en homenaje a las víctimas del terremoto de Venezuela, trasladando su cariño y solidaridad a todas las personas afectadas y a sus familiares.
El grupo de gobierno (CC) rechazó todas las mociones presentadas por la oposición, entre ellas, una del PP para la creación de espacios municipales de coworking; otra de Asamblea para la instalación de marquesinas en las nuevas dársenas exteriores de la estación de guaguas y de la nueva parada de taxis de la calle San Juan Bosco, y dos del PSOE, la primera para impulsar un plan municipal de creación de zonas verdes, sombra urbana y aumento del arbolado, como una herramienta eficaz para reducir la temperatura ambiental, y la segunda para reafirmar el compromiso del Ayuntamiento con los derechos de las personas LGTBIQ+.







