Canarias ya no está libre de leishmaniasis. Un reciente estudio de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) ha encendido las alarmas de la salud pública al confirmar, por primera vez en la historia médica del Archipiélago, la existencia de casos de transmisión autóctona de esta enfermedad parasitaria potencialmente mortal para los perros y transmisible a los seres humanos.
Hasta ahora, la creencia de la comunidad veterinaria dictaba que los perros diagnosticados en las Islas eran casos importados, es decir, animales que habían viajado a la Península o a Baleares y regresado infectados.
Sin embargo, los resultados preliminares de una investigación liderada por la Facultad de Veterinaria de la ULPGC demuestran que el parásito (Leishmania infantum) y su insecto transmisor, el flebótomo, ya se contagian activamente dentro del Archipiélago.
13 contagios confirmados
La investigación, dirigida por Alberto Montoya, catedrático de Medicina y Cirugía Animal de la ULPGC, y la investigadora Beatriz Morales, ha analizado hasta la fecha una muestra de cerca de 800 perros con sospecha clínica en centros veterinarios de todas las islas desde 2023.
Los datos provisionales arrojan que aproximadamente el 10 % de los animales analizados han dado positivo. En total, se han registrado 215 perros positivos a anticuerpos y, lo más preocupante, ya se han constatado 13 casos de transmisión autóctona estricta.
“Los resultados dejan claro que la presencia de este parásito en Canarias es mayor de lo que se creía; los datos apuntan claramente a un cambio epidemiológico”, detalla la investigadora Beatriz Morales.
La presencia del insecto vector, el flebótomo, estaba descrita en los ecosistemas de las Islas desde hace casi 40 años, pero las condiciones climáticas actuales de calentamiento global y el movimiento constante de mascotas han propiciado un escenario idóneo para que comience la transmisión local.
Síntomas y riesgo real para la salud pública
La leishmaniasis es una patología agresiva y con una alta tasa de mortalidad en perros si no se detecta a tiempo.
Los síntomas clínicos iniciales se manifiestan a través de problemas dérmicos y cutáneos como úlceras, sangrado nasal, pérdida de pelo y conjuntivitis. Si el parásito avanza sin freno, termina destruyendo órganos vitales, provocando insuficiencia renal irreversible, anemia severa y lesiones oculares.
Los expertos advierten de que esto representa un punto de inflexión para la sanidad en Canarias. El flebótomo no solo pica a los perros, sino que puede transmitir el parásito a gatos, caballos y a los seres humanos.
En las personas, la patología provoca una afección cutánea conocida como el “Botón de Oriente”, y puede ser grave en perfiles vulnerables o pacientes inmunodeprimidos.
Expertos urgen a la vacunación y la prevención
Ante el riesgo de que la enfermedad se propague con rapidez, la comunidad veterinaria insta a los tutores de mascotas a cambiar el nivel de alerta. El catedrático Alberto Montoya ha anunciado que en septiembre se organizarán unas jornadas extraordinarias para alertar de forma oficial a las autoridades sanitarias del Gobierno de Canarias y coordinar un plan de contingencia.
La recomendación unánime de los expertos para proteger a los perros se basa en una estrategia preventiva multimodal:
- Uso de vacunas específicas: Aunque no evitan el contagio al 100%, reducen drásticamente el desarrollo de la enfermedad y la mortalidad.
- Collares y pipetas repelentes: Aplicación estricta de antiparasitarios con efecto insecticida frente al flebótomo.
- Evitar horas de riesgo: Minimizar la exposición de los animales en el exterior durante el amanecer y el atardecer, momentos de máxima actividad del insecto.





