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Casi cinco meses sin Airam en La Palma: la cronología, las pistas y las incógnitas del caso

La familia mantiene activa la búsqueda del joven desaparecido en La Palma mientras recopila nuevos avistamientos y pide máxima colaboración ciudadana
Casi cinco meses sin Airam en La Palma: la cronología, las pistas y las incógnitas del caso
Las últimas novedades difundidas por su madre, Mercedes Afonso, apuntan a un posible avistamiento el 13 de mayo

Airam Concepción Afonso continúa desaparecido en La Palma casi cinco meses después de que se perdiera su rastro durante Los Indianos. La búsqueda ha dejado varios hallazgos materiales en Los Cancajos y numerosos testimonios sobre posibles avistamientos, pero ninguna pista ha permitido localizarlo hasta ahora.

El joven, vecino de El Paso y de 20 años cuando desapareció, fue visto por última vez el 16 de febrero de 2026. Airam tiene trastorno del espectro autista y altas capacidades, una circunstancia que ha llevado a su familia a plantear que pudo sufrir un colapso y buscar refugio lejos de las aglomeraciones. Esa explicación es una hipótesis de sus allegados, no una conclusión oficial de la investigación.

Las últimas novedades difundidas por su madre, Mercedes Afonso, apuntan a un posible avistamiento el 13 de mayo. Según su relato, un conocido de la infancia aseguró haberlo reconocido por sus rasgos físicos y por un tatuaje característico. La familia también sostiene que recibió otros avisos sobre su posible presencia en la Isla hasta el 1 de junio. Ninguno de esos testimonios ha sido confirmado públicamente por las autoridades.

Qué ocurrió el 16 de febrero

La desaparición comenzó durante la celebración de Los Indianos, una de las jornadas más multitudinarias del Carnaval de Santa Cruz de La Palma. Las primeras informaciones situaron a Airam en una guagua con destino a la capital palmera.

Las cámaras lo captaron a las 16.36 horas apeándose en la rotonda de entrada a Santa Cruz de La Palma. Después habría caminado en dirección a la calle Real, vestido con una prenda negra de manga larga y una mochila también negra.

Mercedes Afonso explicó que habló con su hijo por teléfono alrededor de las 18.00 horas. Según su versión, Airam le dijo que no sabía dónde estaba antes de que la comunicación se interrumpiera. La última señal del móvil se detectó posteriormente en Los Cancajos, en Breña Baja, cerca del aeropuerto.

Las comprobaciones iniciales no encontraron registros de una salida de Airam por el puerto o el aeropuerto. Tampoco se detectaron movimientos posteriores en su tarjeta bancaria ni en su bono de transporte, circunstancia que reforzó la posibilidad de que continuara en La Palma.

La mochila y el pantalón encontrados en Los Cancajos

El primer hallazgo material importante se produjo seis días después de la desaparición. Una vecina encontró la mochila negra de Airam cerca de la costa, en el entorno de Lago Azul, en Los Cancajos.

La aparición de la mochila trasladó buena parte del operativo a la franja costera próxima al aeropuerto. La búsqueda empleó drones, embarcaciones, unidades caninas y equipos terrestres. ENAIRE autorizó además vuelos de drones en un espacio condicionado por la proximidad de las instalaciones aeroportuarias.

El 26 de febrero, la Guardia Civil confirmó el hallazgo en el mar de un pantalón vaquero que pertenecía a Airam o coincidía con la prenda que llevaba cuando desapareció. Fue localizado en la misma zona general donde habían aparecido la mochila y la última señal telefónica.

Estos indicios llevaron a intensificar el rastreo marítimo. Sin embargo, el hallazgo de la ropa no permitió determinar qué ocurrió ni confirmar que Airam hubiera caído al agua. La fuerza de las corrientes y la complejidad del fondo marino en esa parte de La Palma añadieron dificultades a las inspecciones.

Una búsqueda condicionada por el mar

Las malas condiciones marítimas obligaron a suspender o reducir en varias ocasiones las inmersiones del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil.

El GEAS retomó el 21 de abril las inspecciones en el litoral de Villa de Mazo, especialmente en el entorno de la playa del Pósito. Los agentes incorporaron propulsores o scooters subacuáticos para recorrer una mayor superficie y revisar cavidades y zonas rocosas.

La búsqueda oficial fue perdiendo intensidad con el paso de las semanas, aunque la investigación permaneció abierta. Los principales elementos materiales continuaron siendo la mochila, el pantalón y la última localización del teléfono en el entorno de Los Cancajos.

Los primeros testimonios sobre posibles recorridos

Durante los días posteriores a la desaparición aparecieron avisos que situaban a Airam en diferentes puntos de la Isla. Algunos testigos aseguraron haberlo visto en una guagua entre Santa Cruz de La Palma y San José, mientras otro relato lo situó en San Pedro o La Pavona.

La gratuidad del transporte durante Los Indianos impidió comprobar esos desplazamientos mediante registros de viajeros. Los rastreos se ampliaron a Montaña de la Breña, Velhoco, San José, San Antonio y otros enclaves, pero no ofrecieron resultados concluyentes.

También se investigaron marcas y escritos encontrados en El Paso que la familia consideró compatibles con la caligrafía de Airam. Esos indicios llevaron a organizar batidas cerca de su vivienda y en lugares que podían resultarle familiares. Su relevancia para el caso no llegó a confirmarse oficialmente.

Los avistamientos comunicados meses después

La familia ha continuado recopilando testimonios al margen de los rastreos oficiales. En mayo, el padre de Airam, Francisco Concepción, explicó en La Radio Canaria que varias personas creían haberlo visto en la carretera de la Cumbre y en el cruce del camino de La Hilera.

Otros avisos lo situaron en el Barranco de Aguacencio, en San Pedro, y nuevamente en Los Cancajos. Esos relatos planteaban la posibilidad de que el joven se hubiera desplazado entre la vertiente oriental y El Paso antes de regresar hacia la costa.

El testimonio que la familia considera más sólido se habría producido el 13 de mayo. Mercedes Afonso afirma que un conocido de la infancia identificó a Airam por su cara y por un tatuaje, y describió que llevaba el pelo y la barba más largos.

Los allegados también hablan de posibles indicios posteriores hasta el 1 de junio. No obstante, no consta una confirmación policial pública de esos avistamientos ni la existencia de imágenes que permitan verificarlos de forma independiente.

La hipótesis familiar sobre su desaparición

Airam está diagnosticado con autismo y altas capacidades. Su familia considera que el ruido, las aglomeraciones y una situación de estrés durante Los Indianos pudieron desencadenar un colapso sensorial o emocional.

Mercedes Afonso ha explicado que su hijo podría asociar los espacios naturales con la tranquilidad y la vuelta a zonas habitadas con una situación amenazante. La familia cree que podría permanecer oculto, desorientado o con dificultades para regresar por sí mismo.

El padre también relató un episodio traumático vivido durante un viaje a Polonia meses antes de la desaparición. Según la hipótesis familiar, algún acontecimiento ocurrido durante Los Indianos pudo reactivar ese malestar. No se ha acreditado públicamente una relación directa entre ambos episodios.

La madre reveló además que Airam sufrió durante su infancia el denominado síndrome de PANDAS y episodios de trastorno obsesivo compulsivo relacionados con la limpieza y la contaminación. Son datos aportados por la familia para contextualizar su vulnerabilidad, no diagnósticos actualizados sobre su estado en el momento de desaparecer.

Cómo actuar ante un posible encuentro con Airam

La familia pide que cualquier persona que crea reconocerlo evite acercarse bruscamente, gritar su nombre o rodearlo. Temen que una interacción inesperada pueda asustarlo y provocar una nueva huida.

La recomendación es mantener la distancia, anotar la ubicación exacta, intentar tomar una fotografía sin ponerlo en riesgo y avisar inmediatamente a los servicios de emergencia.

Las pistas deben comunicarse al 112, a la Guardia Civil en el 062 o al CECOPIN de La Palma, en el número 922 43 76 50. La familia también ha difundido los teléfonos 609 155 345 y 661 924 972, aunque las informaciones urgentes deben trasladarse prioritariamente a las autoridades.

Casi cinco meses después, el caso continúa abierto. Los hallazgos de Los Cancajos apuntan a que Airam pasó por esa zona tras dejar Santa Cruz de La Palma, mientras que los testimonios posteriores sostienen una hipótesis diferente: que continúa vivo y desplazándose por la Isla. Ninguna de las dos líneas ha permitido, por ahora, determinar su paradero.

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