El Ministerio de Sanidad estima que en 2025 trabajaban alrededor de 168.000 técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE), más de 136.000 en el ámbito sanitario público, de los que nueve de cada diez eran mujeres y la edad media se situaba en 47 años. Nueve de cada diez manifiesta cansancio varios días a la semana, el 37% presenta sintomatología compatible con depresión. Cuatro de cada diez dejaría la profesión en los próximos 12 meses.
El primer análisis nacional específico sobre el colectivo, Situación del Personal Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería en España (lo puedes descargar en este enlace), combina la información disponible en los registros y sistemas de información con los resultados de una encuesta en la que participaron más de 30.000 profesionales y analiza sus condiciones laborales, necesidades formativas, satisfacción profesional y bienestar emocional.
El informe confirma que el reconocimiento de las competencias, la adecuación de las cargas de trabajo y las plantillas y el desarrollo de una carrera profesional son las principales prioridades del colectivo.
Solo el 25,4% de los TCAE considera que siempre o casi siempre hay profesionales suficientes para prestar cuidados de calidad, mientras que cerca de tres de cada cuatro señalan que las limitaciones de plantilla dificultan la atención necesaria y aumentan la sobrecarga asistencial. El 73,3% considera que su trabajo contribuye siempre o casi siempre a mejorar los resultados en salud. El impacto de la sobrecarga sobre la atención prestada se refleja en que una de cada cuatro profesionales afirma que tiene que dejar de realizar actividades del cuidado por falta de tiempo.
Las condiciones laborales presentan una elevada heterogeneidad. El 48% dispone de un contrato fijo y el 26,6% ocupa una plaza interina. A ello se suman diferencias retributivas entre comunidades que pueden alcanzar los 500 euros mensuales para profesionales con funciones equivalentes, así como jornadas semanales que oscilan entre las 35 y las 37,5 horas.
Abandono laboral
El informe señala que el riesgo de pérdida de profesionales no se limita a las jubilaciones. Si sus circunstancias personales se lo permitieran, el 38% dejaría la profesión en los próximos 12 meses y otro 2,59% lo haría de manera inmediata.
Entre quienes se plantean abandonar, los principales motivos son el bajo salario, señalado por el 57,6%; la percepción de pertenecer a una profesión poco valorada, con el 49,3%, y la sobrecarga física, con el 45,2%.
Casi el 91% de las profesionales manifestó cansancio o falta de energía al menos varios días a la semana y el 75% presenta problemas de sueño.
Salud mental
Unos datos “especialmente preocupantes” son los referidos a la salud mental de los TCE, el 37% de las participantes presenta sintomatología compatible con depresión, el 24,38% presenta síntomas de ansiedad moderada o grave, lo que refleja una carga superior a la de los profesionales médicos y enfermeras europeas, con un 30%. En el ámbito sociosanitario, prácticamente el 50% de las profesionales presenta un nivel bajo de bienestar mental.
Los resultados apuntan a la necesidad de actualizar la formación y adecuar las competencias a la realidad asistencial. El título de TCAE tiene una duración de 1.400 horas, frente a las 2.000 que caracterizan con carácter general a los ciclos formativos de grado medio.
El reconocimiento de las competencias es la principal prioridad, seguida de la adecuación de las cargas de trabajo y las plantillas, y el desarrollo de una carrera profesional.







