Los empresarios de la patronal canaria de la construcción resaltaron ayer la importancia de contar con unos nuevos Presupuestos Generales del Estado que aseguren la financiación necesaria para que el futuro Plan de Vivienda de Canarias 2026-2030 salga adelante, explicó la representante de la patronal de Las Palmas, María Salud Gil.
“Si el Plan de Vivienda de Canarias depende de un plan estatal que tiene que tener una ficha financiera, que en este momento es solo papel, evidentemente no avanzaremos. Canarias se merece mucho más de lo que se nos asigna”, sostuvo Gil.
A su juicio de la portavoz de la patronal isleña de este sector, “es un presupuesto irrisorio en función de las necesidades que tiene Canarias, pues hasta el año 2039 necesitaremos 150.000 viviendas y al ritmo de la apuesta de esos presupuestos, no va a ser”.
El Gobierno regional ya ha hecho modificaciones en la Reserva de Inversiones de Canarias, lo que permitirá que los empresarios puedan utilizar sus beneficios para apostar por la vivienda asequible, “es todo un entramado, un engranaje que depende en este momento de que el Plan Estatal de Vivienda tenga financiación”, insistió la representante de los constructores de la provincia de Las Palmas.
Este ha sido uno de los aspectos que Gil ha destacado tras reunirse con el consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, junto con la directora del Instituto Canario de la Vivienda (Icavi), Pino de León.
A la reunión asistieron igualmente representantes de la Asociación de Empresarios Constructores y Promotores de la Provincia de Las Palmas, encabezados por su presidenta, y de la Federación Provincial de Entidades de la Construcción de Santa Cruz de Tenerife, con su presidenta, Olga Sanfiel.
En cuanto al Plan Canario de Vivienda 2026-2030, Gil dijo que, “en cuanto al diagnóstico y a la estructura del plan, estamos de acuerdo en cómo se va a desarrollar”. Asimismo, afirmó que aportarán algunas cuestiones como la falta de rentabilidad o los problemas de financiación que tiene en este momento el sector de cara siempre a las viviendas asequibles y protegidas. Así, “sugeriremos intentar acuerdos con la banca para acometer créditos blandos para promotores y para adquirentes de viviendas en la medida en que el mercado financiero normal no está apostando por la vivienda protegida”, sostuvo Gil.






