Un incendio declarado sobre las 19:50 horas de la tarde del pasado jueves en la estación de transformación de Ricasa, en Guargacho, provocó un corte de suministro eléctrico que afectó durante toda la noche a miles de hogares de los municipios de Arona y San Miguel de Abona, conectados a la misma fase de distribución. Endesa cifró en unos 4.000 los hogares afectados por la incidencia en la parte baja de Guargacho.
Cables calcinados
El fuego, que llegó a propagarse desde el transformador hasta los postes del tendido adyacente, fue controlado durante la madrugada. Endesa movilizó personal técnico durante la noche para determinar el alcance de la avería.
A la una de la tarde de ayer, finalmente y tras casi 17 horas de trabajos, se colocaron grupos electrógenos para paliar la falta de suministro mientras a la vez se acometían las reparaciones. El suministro comenzó a recuperarse de forma progresiva durante la tarde, y quedó restablecido con carácter general.
Fuentes de la compañía eléctrica describieron el alcance de los daños en la instalación: “se han calcinado todos los cables de dentro de la garita”, y precisaron que el transformador dañado “será reparado en dos días”. El suministro seguirá dependiendo de los grupos electrógenos instalados de urgencia. Aún resta revisar las cabinas de media tensión y los cuadros de baja tensión afectados.
Sobre las causas, fuentes técnicas de Endesa señalaron que la avería se produjo en un punto con gran densidad de cableado y que el motivo exacto “aún no está determinado”, por lo que se analizarán los parámetros del incidente con detenimiento.
Olas de calor
Sin descartar ninguna hipótesis, la compañía apunta a que el calor pudo ser un factor, ya que las olas de calor, cada día más frecuentes durante el verano, “sobrecalientan el sistema”, todo ello sumado al sobreuso de los aires acondicionados.
El corte de luz tuvo también su reflejo en el tejido comercial de la zona. El responsable de un supermercado cercano al lugar del incendio relató las pérdidas sufridas durante la noche: “Todo lo que estaba las neveras hay que tirarlo”. También un vecino describió a DIARIO DE AVISOS el momento del incidente: “Escuchamos una explosión, como unos fuegos artificiales”. La avería obligó además a suspender los actos previstos para el inicio de las fiestas locales.






