La presión sobre Aena por la imposición de la tasa al transporte discrecional y la instalación de barreras en el aeropuerto Tenerife Sur ha dejado de ser exclusiva del sector del transporte.
Tras el episodio registrado en los accesos del aeródromo el pasado fin de semana -del que DIARIO DE AVISOS se hizo eco- y en el que la Federación de Empresas de Transporte de Canarias denunció colas de más de 30 minutos, con el consiguiente perjuicio para los turistas que allí esperaban, se han sumado en las últimas horas, al frente de rechazo, diversas instituciones de la Isla.
El presidente de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, Santiago Sesé, exigió ayer a Aena que elimine el cobro sobre el transporte discrecional, al que responsabiliza de la actual congestión en el traslado de pasajeros. Sesé recordó que la institución ya advirtió de este riesgo “desde el primer momento”, al afirmar que aquel cobro que se proyectaba “iba a suponer una carga adicional para las empresas y que podía terminar afectando al funcionamiento de un servicio esencial para el sector turístico”. Y confirmó: “Los hechos demuestran que no era una preocupación infundada”.
Por otra parte, la patronal empresarial tinerfeña CEOE también se sumó a la protesta y respaldó expresamente la demanda planteada por los empresarios. En un comunicado, censuraron el tratamiento que “Aena está dando a las infraestructuras del aeropuerto”, cuyas actuaciones -sostuvieron- transmiten la sensación de responder a “un modelo de ensayo y error”.
“Es un acoso y derribo permanente”, afirmó el presidente de Ashotel, Jorge Marichal, quien consideró que el único fin de Aena “es maximizar sus beneficios para incrementar los bonus de sus directivos, a pesar de que esta sea una empresa de titularidad pública en su mayoría”.
Por su parte, la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, exigió ayer a Aena que revierta “de manera inmediata” unas limitaciones que calificó de decisión “unilateral, adoptada sin estudio previo de movilidad ni coordinación con las administraciones afectadas”. En esa misma dirección también caminó la consejera insular de Movilidad, Eulalia García, que dada la imagen, solicitó una reunión con la dirección del aeropuerto tras constatar que las nuevas medidas “podrían estar afectando al transporte público insular”.
La versión de Aena
Aena sostiene que buena parte de las medidas adoptadas responden a peticiones de la propia Federación de Transportistas. Según explican, el sector “solicitó la posibilidad de realizar el pago de la tasa en diferido”, de forma que las guaguas puedan salir de inmediato del recinto y abonar el importe a mes vencido (dentro de la hora de cortesía establecida), para lo cual se ha habilitado el uso de una tarjeta de proximidad que permite esta operativa.
Aena señaló, además, que la creación de bolsas de espera respondió igualmente a una demanda de la Federación. En Tenerife Sur esta bolsa ya está habilitada.
Respecto a la reclamación de una zona de descanso para los conductores, el gestor aeroportuario matizó que la bolsa de guaguas está concebida como un espacio de espera para la prestación del servicio, y no como una zona de descanso o esparcimiento.






