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Torres, sobre la carta del hijo de Ávalos: “Si no era un homenaje a Franco, ¿por qué la inauguración lo llamó Monumento a Su Excelencia el Jefe del Estado?”

El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática sale al paso, citando fuentes oficiales, de la carta del hijo del creador del monumento al dictador
Torres, sobre la carta del hijo de Ávalos: "Si no era un homenaje a Franco, ¿por qué la inauguración lo llamó Monumento a Su Excelencia el Jefe del Estado?
Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y Memoria Democrática.

El monumento a Franco de Santa Cruz de Tenerife continúa envuelto en polémica pese a la resolución del Ministerio de Memoria Democrática en el que se instaba a retirar el mismo. Juan Ávalos Carballo, hijo del autor del monumento y presidente de su fundación, señalaba en DIARIO DE AVISOS que “nunca fue un homenaje a Franco” calificando de “falsas e inexactas” las informaciones sobre la obra.

Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, reitera, citando a numerosas fuentes que el monumento a Franco de Santa Cruz fue proyectado e instalado para ensalzar al dictador español.

Cita, Torres, la información del diario ABC del 17 de marzo de 1966, en la que, en su inauguración, indicaba que se trataba de un “monumento a Su Excelencia el Jefe del Estado español” para “conmemorar la salida del Generalísimo (…) para acaudillar el Movimiento Nacional”, por ello, el ministro apunta que “la propia inauguración oficial lo presentó como un monumento al jefe del Estado franquista y a su papel en el inicio del alzamiento”.

El discurso oficial de inauguración vinculó el monumento al golpe de 1936

En esa información, el diario es claro: “El monumento a Su Excelencia el Jefe del Estado español fue inaugurado a las diez de esta mañana, en la confluencia de la Rambla del General Franco y la Avenida de Anaga. Más de cien mil personas, llegadas desde toda la isla, presenciaron la solemne ceremonia. El monumento, obra del escultor Juan de Ávalos, se ha erigido por suscripción popular entre los tinerfeños, para conmemorar la salida del Generalísimo, entonces capitán general de Canarias, para acaudillar el Movimiento Nacional”.

Es por ello que Ángel Víctor Torres, citando a esta fuente de la época, es tajante: “El discurso oficial de inauguración vinculó el monumento al golpe de 1936. Durante la inauguración intervino el ministro franquista Faustino García-Moncó, señalando que ‘fue aquí, desde esta ciudad, donde se inició la reconquista de la patria’ al referirse a la salida de Franco desde Canarias para ponerse al frente del golpe militar’. No se estaba hablando de reconciliación ni de una alegoría abstracta de la paz, sino de la narrativa oficial franquista sobre la “Victoria”.

Torres recuerda también que “el nombre histórico del monumento fue Monumento a la Victoria y el concepto de “Victoria” no era neutro en el franquismo. La “Victoria” era uno de los símbolos fundacionales del régimen: el desfile de la Victoria, el Arco de la Victoria, los monumentos a la Victoria, etc. Se refería a la victoria militar de Franco en la Guerra de España”.

El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática destaca que la documentación histórica identifica el conjunto como Monumento a Su Excelencia el Jefe del Estado o Monumento a la Victoria, no como “Monumento a la Paz”, según el Virtual Spanish Civil War: “Por tanto, el argumento de que siempre fue un monumento a la paz entra en conflicto con la denominación utilizada durante la dictadura”.

“La figura masculina fue interpretada oficialmente como Franco”

Ávalos Carballo, en DIARIO DE AVISOS, añade que “la figura allí representada es un ángel de la Paz presentando la cruz de Cristo como deseo y ofrenda; y recalca que el título de la obra en toda la documentación bibliográfica que posee esta Fundación y archivos personales es el de Monumento a la Paz”, algo que también desmiente Ángel Víctor Torres: “Las publicaciones históricas señalan que en la época la figura masculina era entendida públicamente como Franco. Incluso los estudios actuales sobre memoria histórica destacan que el monumento fue presentado como un homenaje al dictador. Es decir, aunque hoy se argumente que es un ángel o una alegoría, la recepción pública y oficial en 1966 fue otra”.

Además, el monumento a Franco de Santa Cruz “no fue encargado por una asociación pacifista ni por una institución cultural independiente. Fue promovido por las autoridades franquistas de Tenerife y financiado mediante una suscripción popular organizada desde el aparato político del régimen. Su inauguración fue un acto oficial del franquismo, con ministros y jerarcas del régimen presentes”.

“El punto más débil de la carta de Ávalos”

Ángel Víctor Torres considera que “el punto más débil de la carta de Ávalos” tiene que ver con la cita en la que indica que “en ningún momento el simbolismo de la obra fue un homenaje a Francisco Franco“, algo “muy difícil de sostener históricamente: “Existen fuentes primarias de 1966 que dicen exactamente lo contrario. La pregunta clave es: Si no era un homenaje a Franco, ¿por qué la inauguración oficial lo llamó “Monumento a Su Excelencia el Jefe del Estado” y afirmó que conmemoraba la salida del Generalísimo para dirigir el Movimiento Nacional?”.

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