El Ayuntamiento de Arona aprobó en su último pleno ordinario la incorporación de 27 operarios al contrato de recogida de residuos y limpieza viaria, la medida de mayor calado de una sesión marcada por el reproche de la oposición. El refuerzo llega después de que un informe técnico municipal constatara el desajuste entre el crecimiento poblacional del municipio y los recursos destinados a un servicio que arrastra deficiencias desde hace años.
La ampliación afecta a un contrato adjudicado hace 16 años y diseñado originalmente para la Arona de 2010, que vencerá el 3 de febrero de 2027 tras una prórroga aprobada durante el último mandato socialista. Su coste actual ronda los 12 millones de euros anuales.
La concejala de Medio Ambiente, Clari Pérez (CC) reconoció que la prestación actual es “deficitaria”, aunque defendió la incorporación de personal como “una mejora significativa”. Mientras, anunció que se prepara la redacción de un nuevo contrato adaptado a la realidad actual del municipio.
El portavoz del PSOE, Julián Mena, responsabilizó directamente a la alcaldesa, Fátima Lemes (PP), de la situación en materia de limpieza. Recordó que su grupo llevó al pleno hace siete meses una moción para exigir una nueva licitación de dicho servicio que garantizara la correcta planificación, y acusó al gobierno local de “haber dejado pasar el tiempo hasta hacer imposible que Arona tenga un nuevo contrato cuando venza el actual”. Por ello, calificó la ampliación de “insuficiente y claramente electoralista”.
Según los cálculos expuestos por el PSOE, la distribución de los 27 nuevos operarios de limpieza, entre turnos, descansos y servicios, “añadirán aproximadamente cinco personas por turno para un municipio de más de 100.000 habitantes”. Además, la oposición añadió que la medida “no incorpora camiones ni maquinaria nueva, no actualiza el convenio colectivo vigente ni garantiza la estabilidad de la plantilla”. Por todo ello, calificaron de “irrisoria” la medida.
Modificaciones de vox
El Pleno aprobó también dos expedientes de modificación presupuestaria. El primero, tramitado por el Organismo Autónomo de Cultura, que gestiona el concejal de Vox Naim Yáñez, habilita un suplemento de crédito cercano a los 450.000 euros para distintos eventos culturales.
La segunda de las ampliaciones presupuestarias, por valor de 600.000 euros, se reparte entre distintas actividades dinamizadoras dirigidas a actos navideños, actividades del mercado del agricultor y nuevas iniciativas empresariales, todo ello encuadrado en promoción económica, otra de las áreas de que gestiona Vox en el Consistorio aronero.
A esta partida se suman otros 250.000 euros para pequeñas mejoras en instalaciones municipales y obras como la reparación de la playa de Los Tarajales y el cambio de pavimento en la guardería de Buzanada y el CEIP La Estrella. En total, casi un millón y medio de euros que provienen del remanente de tesorería.
La concejala socialista Raquel García cuestionó duramente la magnitud del gasto apenas un mes después de la aprobación de los presupuestos generales, recordando que el área de Cultura “ya disponía de cerca de cuatro millones de euros”. Yáñez respondió que las modificaciones responden a una “descentralización cultural” ligada a la gestión activa de las actividades a lo largo del ejercicio.
Desde promoción económica, la concejala ultra Melania Santos defendió los ajustes como respuesta a “demandas del tejido empresarial no recogidas en el presupuesto inicial”.
Pago de honorarios legales
Y también hubo tiempo para abrir el baúl de los recuerdos. El Pleno aprobó el abono de 25.488 euros al concejal Luis García en concepto de honorarios de abogados derivados de tres procedimientos judiciales previos, vinculados a su destitución como concejal de Urbanismo y su posterior ruptura con el PSOE, procesos que se remontan al año 2000. La concejala de Hacienda, Guacimara Tavío (CC), situó el pago en “un trasfondo político de la legislatura anterior”, cuando el PSOE rompió con los cuatro concejales que hoy integran Más por Arona, y calificó el episodio como ”daños colaterales” del enfrentamiento político.






