La detección por primera vez en Canarias del virus del Nilo Occidental en tres caballos del sur de Gran Canaria ha activado los protocolos sanitarios y de vigilancia. Pese a tratarse de una novedad en las Islas, el catedrático de Parasitología Basilio Valladares lanza un mensaje claro: “La población en general no debe preocuparse”.
El profesor emérito de la Universidad de La Laguna (ULL) recuerda que Canarias dispone desde hace años de un sistema específico para detectar este tipo de enfermedades. “En menos de 12 horas estaba ya el protocolo de alerta para estas cosas y se estaba actuando”, explica a Televisión Canaria.
La Dirección General de Salud Pública confirmó este jueves, 20 de agosto, que los positivos corresponden a tres caballos de una misma instalación del sur de Gran Canaria. Por el momento, no se ha diagnosticado ningún caso en personas en Canarias, según el Gobierno autonómico.
“Canarias tiene desde hace años un sistema de vigilancia que lo organiza la Dirección General de Salud Pública y lo ejecuta el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales desde la Universidad de La Laguna”, señala Valladares a la cadena pública.
Cómo se transmite el virus del Nilo Occidental
El especialista explica que el virus circula fundamentalmente mediante un ciclo entre aves y mosquitos. Los mosquitos pueden adquirirlo al picar a aves infectadas y, posteriormente, transmitirlo mediante nuevas picaduras a caballos o personas.
“Lo tienen las aves migratorias. Los mosquitos que pican a esas aves adquieren el virus y son capaces de pasarlo a otros animales, a los caballos y a las personas”, resume.
No obstante, los caballos infectados no contagian el virus directamente a las personas, ni se produce una transmisión habitual entre caballos. El Gobierno de Canarias también recalca que personas y équidos son huéspedes finales y no funcionan como reservorios del virus.
Valladares recomienda que veterinarios y cuidadores mantengan las precauciones habituales al atender animales enfermos, como el uso de guantes.
La mayoría de las infecciones no provoca síntomas
Otro de los factores que, según Valladares, debe evitar una alarma desproporcionada es la evolución habitual de la infección.
Las referencias internacionales sitúan en aproximadamente el 80% las personas infectadas que no desarrollan síntomas. Alrededor de un 20% puede presentar la denominada fiebre del Nilo Occidental, con síntomas como fiebre, dolor de cabeza, cansancio, dolores corporales o inflamación de ganglios.
La enfermedad neuroinvasiva es mucho menos frecuente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que aproximadamente una de cada 150 personas infectadas puede desarrollar una forma grave que afecte al sistema nervioso central, como meningitis o encefalitis. Las personas mayores y aquellas con inmunodepresión presentan mayor riesgo de enfermedad grave.
“Es un virus que normalmente pasa desapercibido, pero que a algunas personas puede llegar a afectar de forma grave”, explica Valladares.
Qué se está haciendo en Gran Canaria
La aparición de los positivos ha llevado a Salud Pública a activar los protocolos de vigilancia entomológica y epidemiológica. Las actuaciones se realizan junto a la Dirección General de Ganadería y el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales de la ULL.
También se ha reforzado la vigilancia clínica en la Zona Básica de Salud de Maspalomas, especialmente entre personas con síntomas compatibles que hayan residido o permanecido en la zona afectada o hayan estado expuestas a picaduras de mosquitos.
Valladares señala que una de las claves pasa por reducir las poblaciones de mosquitos y actuar sobre sus lugares de reproducción.
“Eso se consigue fumigando y yendo a los lugares de reproducción de los mosquitos, que es el agua”, afirma. El especialista apunta a depósitos, estanques y pequeños recipientes domésticos donde se acumula agua, como macetas o jarrones.
En determinados puntos también pueden utilizarse métodos de control biológico contra las larvas de mosquito, explica el catedrático.
Por este motivo, Valladares considera importante tanto la actuación institucional como la colaboración ciudadana para evitar acumulaciones de agua estancada.
“Hay medios para controlar esto”, insiste.
Tres caballos positivos
El primero de los tres positivos fue localizado después de que la veterinaria responsable de la instalación comunicara la presencia de síntomas compatibles. La investigación posterior permitió detectar otros dos caballos positivos que estaban asintomáticos. Las muestras fueron confirmadas por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete.
El hallazgo supone la primera confirmación del virus del Nilo Occidental en animales en Canarias. Durante la temporada de 2026 también se ha detectado circulación en Andalucía, Cataluña y Extremadura.
Para Valladares, la novedad obliga a mantener la vigilancia, pero no justifica una situación de alarma entre la ciudadanía.
“Se sabe que ha venido, es poco lo que hay, se está haciendo un estudio más amplio y se está actuando”, afirma. Su conclusión es clara: “La tranquilidad debe estar en la población”.






