El CD Tenerife se llevó el Pepino de Oro del Trofeo Ciudad de Leganés después de superar al conjunto local en la tanda de penaltis y tras un encuentro característico de la Liga Hypermotion… y de la pretemporada. Los blanquiazules no generaron peligro, pero estuvieron bien en labores de contención en su último partido de preparación antes del comienzo liguero.
Alineó Cervera un once reconocible, con pocas probaturas, con algunos jugadores que serán titulares seguro en el debut liguero ante el Éibar y con su habitual 4/2/2 con Enric Gallego y Ranos en punta.
Atrás, David Rodríguez repitió en el costado izquierdo, Jorge Moreno ocupó el lateral derecho, Viereck, que parece haber ganado la pelea por ser el acompañante de Landázuri en el centro de la zaga y el ecuatoriano, indiscutible.
En el centro del campo Krdzalic y Juanjo Sánchez formaron como pivotes y en las bandas salieron los dos jugadores específicos en esas demarcaciones en mejor estado de forma, Víctor Moreno y Noel López.
No estuvo fino el Tenerife con la creación pero tampoco sufrió atrás en el inicio de una contienda que recordó mucho al típico partido de Segunda, con mucha pelea, dos equipos tratando de no cometer errores y buscando aprovechar alguna opción de gol.
No las hubo claras en una primera mitad donde los dos contendientes se repartieron, a rachas, el dominio del balón y que no comenzaron a llegar con algo de peligro hasta después de la pausa de hidratación. Fue entonces cuando el Leganés encontró sus mejores momentos y tuvo varios disparos peligroso desde fuera del área.
Sin embargo el Tenerife acabó mejor estos 45 minutos iniciales, sin generar peligro con claridad, pero con alguna llegada y unas buenas jugadas a balón parado de las que el Leganés se tuvo que defender como pudo.
Pecar y Jesús Álvarez entraron al campo en el entretiempo buscando algo más de posesión de balón en los tinerfeñistas pero no hubo novedades en cuanto a la aparición del fútbol. Eso sí, el Tenerife controló un poco más el ritmo de un partido al que añadió dos elementos más, Chapela y Nacho Gil, al cuarto de hora de la segunda parte.
El Leganés también hizo sus variaciones y las asimiló mejor pero el partido seguía igual, sin oportunidades de claridad. Con el incremento de ritmo por parte de las dos escuadras llegaron algunas brusquedades que se seguirían produciendo hasta el final de la contienda.
El Tenerife subió su línea de presión con la entrada de Fabricio y Diocou pero fue el Leganés el que tuvo la mejor posibilidad de gol del partido hasta entonces, resuelta por un Dani Martín muy serio y acertado. Los dos últimos cambios visitantes, Marc Mateu y César Álvarez, sirvieron para cerrar las bandas por donde llegaban los locales ya en la recta final del choque.
En el minuto 90, después de un enfrentamiento desagradable entre los banquillos de los dos equipos, Nacho Gil desaprovechó la mejor ocasión de todo el pleito tras una asistencia de Diocou. Luego, en los penaltis, los blanquiazules se resarcieron del Trofeo Teide.





