El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha decretado el cierre preventivo y la prohibición temporal del baño en la zona de Punta Brava, en Playa Jardín, tras recibir la notificación oficial del Área de Salud de Tenerife por el incremento de la bacteria Escherichia coli (E. coli).
La decisión, explica el Ayuntamiento portuense en una nota, se adopta en aplicación del protocolo sanitario estatal después de que los últimos análisis oficiales superaran los umbrales autorizados para el uso recreativo de la costa.
Según la resolución dictada por la autoridad sanitaria autonómica, los muestreos en el punto PM4 (playa grande-centro) mostraron 470 UFC/100 mL el 10 de agosto, valor que se elevó hasta los 850 UFC/100 mL en la toma de control realizada el 11 de agosto. Al rebasar los límites del Real Decreto 1341/2007 sobre la gestión de la calidad de las aguas de baño, la Consejería de Sanidad ha declarado un periodo de contaminación de corta duración y ha calificado el agua como no apta para el baño.
Este episodio reaviva las protestas de los residentes de Punta Brava y de la Plataforma Stop Vertidos, quienes califican de “extrema urgencia” la sustitución completa de los 240 metros del emisario submarino. Los colectivos de la zona atribuyen la responsabilidad de las obras al Cabildo de Tenerife y sostienen que la renovación integral de la infraestructura es la única vía para poner fin a los reiterados episodios de contaminación.
Discrepancia entre los análisis municipales y de Sanidad
El alcalde de Puerto de la Cruz, Leopoldo Afonso, explicó que el cierre preventivo responde a criterios de “máxima prudencia y responsabilidad”, si bien remarcó que existen divergencias técnicas entre los informes de Salud Pública y los controles encargados por el municipio. El Consistorio realizó cinco tomas en el mismo sector durante ese periodo, arrojando en todas ellas resultados “óptimos para el baño”.
“Queremos conocer con precisión la situación y facilitar la reapertura en cuanto la autoridad sanitaria determine que puede realizarse con todas las garantías”, destacó el regidor. El Ayuntamiento ha remitido sus analíticas a las autoridades autonómicas y ha solicitado el cotejo inmediato de los datos con el objetivo de aclarar la discrepancia y agilizar la reapertura de la playa si los parámetros lo permiten.
Plan de choque con limpiezas en la red de saneamiento
El grupo de gobierno municipal ha trasladado la información a los grupos de la oposición y a los colectivos vecinales. De forma paralela a las restricciones en la playa, el Consistorio ha intensificado las tareas de acondicionado de la arena y este viernes iniciará el séptimo ciclo de limpieza de las redes de pluviales y saneamiento en el barrio de Punta Brava, en colaboración con la empresa concesionaria del servicio de agua.
La prohibición de baño en la franja costera afectada se mantendrá hasta que las analíticas de contraste de Salud Pública certifiquen que la calidad del agua ha recuperado los niveles de seguridad sanitaria exigidos por la ley.






