El proyecto del tren del Norte descarrila tras quedar desierto el concurso de ideas impulsado por el Cabildo, a través de Metropolitano de Tenerife, para seleccionar la mejor alternativa ferroviaria para el norte de la Isla. El jurado acordó por unanimidad excluir las propuestas que permanecían en el proceso al constatar, mediante un informe técnico, la presencia de metadatos en los archivos electrónicos entregados. Estas “huellas digitales” permitieron identificar a los autores de los proyectos y rompieron el anonimato exigido en las bases, una condición que Metropolitano considera “esencial para garantizar la objetividad e imparcialidad del proceso”.
La empresa pública de transporte señaló a DIARIO DE AVISOS que todavía “está por determinarse cómo proceder” tras una decisión que supone un revés para una de las principales apuestas retomadas en esta legislatura por la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, para tratar de aliviar la congestión de la autopista TF-5. Preguntada por este asunto, la Corporación insular se remite a las explicaciones ofrecidas por Metropolitano de Tenerife, sociedad participada al 100% por el Cabildo.
Incumplimientos
El concurso, convocado a comienzos de 2025, se articuló en tres fases. La primera estuvo destinada a la presentación y selección de propuestas; en la segunda, los equipos finalistas debían desarrollar sus Estudios de Alternativas; y la tercera debía culminar con la adjudicación del Estudio de Viabilidad, prevista inicialmente para septiembre de este año. Este documento debía determinar la solución ferroviaria más adecuada y analizar sus condiciones técnicas, económicas y ambientales.
Sin embargo, en la recta final del procedimiento, en la que participaban tres candidaturas que el propio Cabildo presentó como “gigantes de la movilidad y la innovación ferroviaria” -Sener, Ardanuy Ingeniería y la alianza formada por Consultans (España) y Transconsult (México)-, se produjeron distintas incidencias. Según ha podido saber este periódico, una de las empresas no presentó la documentación requerida, mientras que en las otras dos se detectaron datos que permitían identificar a los autores de las propuestas y que, por tanto, vulneraban el anonimato exigido en las bases. La información aparecía en un documento PDF y en un archivo Excel, según las mismas fuentes.
El informe jurídico elaborado durante el procedimiento concluyó que la ruptura del anonimato era irreversible y que no podía ser subsanada sin vulnerar las reglas del concurso. Las bases establecían precisamente que la identificación de los autores antes de la resolución constituía una causa de exclusión, con el objetivo de garantizar que todas las propuestas fueran examinadas en igualdad de condiciones y sin que el jurado conociera quién estaba detrás de ellas.
La expulsión de las tres candidaturas deja desierto el concurso y ha provocado ya las primeras críticas políticas. El PSOE de Tenerife calificó de “fiasco” el procedimiento y cuestionó que haya terminado sin ninguna propuesta seleccionada ni una solución concreta para el norte de la Isla. La secretaria general de los socialistas tinerfeños, Tamara Raya, censuró las expectativas generadas por el Cabildo en torno a una iniciativa presentada como una de sus grandes apuestas para ofrecer una alternativa al colapso de las carreteras de esta zona de Tenerife.
Los socialistas consideran que el desenlace evidencia la distancia entre la imagen proyectada entonces y el desenlace. “Rosa Dávila anunció un gran concurso internacional de 3 millones de euros y el resultado final son cero euros adjudicados y ninguna propuesta seleccionada”. No obstante, el PSOE precisa que no responsabiliza al Cabildo de los incumplimientos atribuibles a las empresas que han provocado su exclusión.
El PSOE critica el salto de los “trenes voladores” a “ningún resultado”
El PSOE reitera las críticas que viene realizando desde el inicio del concurso y considera que el procedimiento ha sido presentado por el Cabildo como un éxito pese a que sus ambiciones se han ido reduciendo. “De los trenes voladores, Japón y China hemos pasado a un concurso desierto. Mucha expectativa, mucha rueda de prensa y ningún resultado”, sostiene la secretaria general de los socialistas tinerfeños, Tamara Raya.
El partido señala que el concurso aprobado por Metropolitano en diciembre de 2024 partió de 450.000 euros, 481.500 con IGIC, y que posteriormente el importe se redujo a 285.373 euros. También las previsiones de participación quedaron lejos de las inicialmente planteadas: las bases contemplaban hasta ocho candidaturas, pero finalmente el procedimiento llegó a su fase final con tres.
Los socialistas cuestionan además que se diera por definida la necesidad de la infraestructura sin contar antes con los estudios pertinentes. Raya denuncia que el anuncio se realizó sin un análisis previo de demanda y rentabilidad que acreditara que el proyecto era necesario y viable, y recuerda que el avance del Plan Insular de Movilidad tampoco lo identificaba como la solución más adecuada. “Dávila decidió primero el titular y dejó para después los estudios que debían determinar si la infraestructura era necesaria, rentable y viable”.





