La ola de calor que afecta a Canarias, con registros que han superado los 40 grados en varios puntos del Archipiélago, no solo supone un riesgo para la salud de las personas. Las temperaturas extremas también pueden pasar factura a los vehículos y provocar averías si no se realiza un mantenimiento adecuado.
La Dirección General de Tráfico (DGT) advierte de que el calor intenso puede perjudicar a algunos de los componentes más importantes del coche, especialmente durante los desplazamientos largos propios del verano.
Por este motivo, Tráfico recomienda revisar el estado general del vehículo antes de iniciar cualquier viaje y prestar especial atención a la batería, los neumáticos, los frenos y los líquidos.
La batería, uno de los elementos más afectados
Uno de los componentes que más sufre con las altas temperaturas es la batería. El calor puede acelerar el deterioro de sus piezas internas y favorecer que el líquido o ácido de su interior se evapore con mayor rapidez.
Esto puede provocar problemas al arrancar el vehículo o incluso dejar el coche completamente inmovilizado, sobre todo cuando la batería tiene varios años de antigüedad.
Los neumáticos también requieren una vigilancia especial. Circular con una presión incorrecta, especialmente por debajo de los niveles recomendados, aumenta el riesgo de desgaste, pinchazos o reventones cuando el asfalto alcanza temperaturas muy elevadas.
La DGT aconseja comprobar la presión con los neumáticos fríos y revisar que no presenten grietas, deformaciones o un dibujo excesivamente desgastado.
Atención a los líquidos y a los frenos
Otro de los puntos fundamentales es comprobar los niveles de los distintos líquidos del vehículo. El refrigerante resulta imprescindible para evitar que el motor alcance temperaturas excesivas y sufra una avería grave.
También deben revisarse el aceite, el líquido de frenos y el del limpiaparabrisas. Una cantidad insuficiente de cualquiera de estos elementos puede afectar al funcionamiento del coche y aumentar el riesgo de incidentes durante el trayecto.
Los frenos, por su parte, pueden perder eficacia si se utilizan de manera continuada en condiciones de calor extremo, especialmente en carreteras con pendientes prolongadas.
Además, las pantallas, los cuadros digitales y otros sistemas electrónicos pueden sufrir daños si el vehículo permanece durante muchas horas expuesto directamente al sol.
Siempre que sea posible, la DGT recomienda aparcar en zonas de sombra, colocar parasoles en las lunas y utilizar fundas protectoras para reducir la temperatura en el interior.
El calor también afecta al conductor
Las altas temperaturas no solo perjudican al vehículo. También influyen directamente en la capacidad de reacción del conductor, aumentando la fatiga, la somnolencia y la posibilidad de cometer errores.
Según recuerda el Ministerio del Interior, conducir con cansancio puede elevar en más de un 20% el riesgo de sufrir un accidente.
Tráfico recomienda evitar, siempre que sea posible, los desplazamientos entre las 3.00 y las 5.00 horas de la madrugada y entre las 14.00 y las 16.00 horas, considerados algunos de los periodos con mayor riesgo de somnolencia.
También aconseja detenerse durante unos 15 minutos cada dos horas o cada 200 kilómetros, descansar adecuadamente antes de conducir, beber agua con frecuencia y evitar las comidas copiosas.
Ante las temperaturas extremas registradas estos días en Canarias, una revisión básica del coche puede evitar que un desplazamiento termine con una avería en plena carretera.






