“El Pris no necesita una obra millonaria, necesita una solución“. Así resumen vecinos y vecinas de este núcleo costero de Tacoronte el proyecto de mejora hidráulica que el Cabildo de Tenerife ejecutará en la carretera TF-165 para la recogida de una parte de las aguas pluviales que llegan al barrio, cuyo coste asciende a 1,4 millones de euros.
Pese a la inversión, sostienen que no se actúa sobre el origen del problema ya que “nadie quiere solucionarlo” y, por lo tanto, el agua seguirá bajando de la parte alta. Una postura diferente a la del consejero insular de Carreteras, Dámaso Arteaga, quien recalcó que la actuación permitirá incrementar la capacidad de evacuación de las aguas pluviales y dará una “solución definitiva” a los problemas de inundaciones y escorrentías que afectan a este enclave cuando se producen episodios de lluvias intensas.
Así lo trasladó el miércoles por la noche durante un encuentro informativo con los residentes del barrio al que también asistieron la alcaldesa, Sandra Izquierdo, y responsables municipales para detallar el proyecto antes del inicio de las obras y del que salieron “con más preocupación que tranquilidad”, aseguran.
Ello se debe a varios motivos. El primero que serán “meses de obras” ya que no les especificaron la duración exacta y ello agravará la comunicación en un barrio que “ya tiene graves dificultades para el acceso de ambulancias y servicios de emergencia”. Tampoco habrá garantías para el transporte público, escolar o los servicios municipales y las personas mayores quedarán “prácticamente aisladas”. A ello se suma que los trabajos afectarán a los pocos comercios del lugar, principalmente, bares y restaurantes.
Y lo más grave, lamentan los afectados, “que nadie fue capaz de garantizar que, cuando vuelva a llover, el problema no se repetirá ya que no recoge sino un tercio del agua y no precisamente la que más daño hizo al barrio”.
La Asociación de Vecinos El Pris El Sargo lleva mucho tiempo defendiendo con asesoramiento técnico una alternativa que actúa en origen, con menor impacto para el barrio y un coste muy inferior y que presentaron tanto al Ayuntamiento como al Cabildo. Sin embargo, sus representantes dicen que su propuesta no ha sido tenida en cuenta.
Los y las asistentes a la reunión trasladaron su preocupación por la “actitud” del Ayuntamiento, sobre todo de la alcaldesa, Sandra Izquierdo, que “se limitó a repetir que la obra era del Cabildo, como si eso la liberara de defender a los vecinos”.
Una postura que obviamente no comparten porque consideran que “tiene la obligación de salvaguardar los intereses de sus ciudadanos, exigir el mejor proyecto posible y garantizar que una inversión pública de 1,4 millones de euros que resuelva realmente el problema”.
Los vecinos, que siguen reclamando tener acceso completo al expediente y conocer la empresa adjudicataria de los trabajos, quieren dejar claro que no están contra de que se invierta en El Pris sino “de gastar 1,4 millones de euros en una obra que puede no resolver el problema sino parchearlo y, además, condena al barrio durante meses”.
Obra de emergencia
Arteaga recordó que las obras suponen una actuación de emergencia que permitirá solucionar los problemas de inundaciones y escorrentías que se producen en este punto durante los episodios de lluvias intensas tal y como ocurrió el pasado mes de marzo con el paso de la borrasca Therese. “Es una actuación compleja, pero imprescindible para proteger tanto la carretera como las viviendas frente a futuros episodios de lluvias intensas”, añadió Arteaga quien insistió en que se trata de una actuación “a corto plazo y no impide que se ejecuten otras alternativas en las que el Ayuntamiento ya está trabajando”.
La actuación contempla la ejecución de nuevos colectores, pozos de registro, bajantes escalonados, la adecuación de cunetas y puntos de descarga, una nueva obra de drenaje transversal, medidas de protección frente a la erosión y la reposición de los firmes afectados. Estas actuaciones permitirán aumentar la capacidad de evacuación de las aguas pluviales y reducir el riesgo de inundaciones, desbordamientos y arrastres que “históricamente”, según el Cabildo, han afectado a esta zona.





