Álex, un trabajador de 60 años con experiencia en lucha canaria, logró reducir y desarmar a dos atracadores que irrumpieron con un cuchillo de grandes dimensiones en un restaurante de La Manga del Mar Menor. El suceso tuvo lugar durante la mañana del jueves 13 de agosto, según ha informado el diario La Verdad.
El aviso al teléfono de emergencias 112 se registró poco antes de las 10:00 horas en el establecimiento Mía María 2, ubicado en la urbanización Marinasol, en La Manga. Dos hombres de origen magrebí entraron al local mientras el personal preparaba el servicio de desayunos. Mientras uno permanecía en el exterior vigilando, el segundo se dirigió a la caja registradora para sustraer la recaudación.
La intervención del empleado destaca por el empleo de técnicas de agarre y desvío propias de la lucha canaria, un deporte tradicional de las Islas que sirvió para repeler una agresión potencialmente mortal. Pese a que el incidente se resolvió sin heridos y con la huida de los asaltantes, las fuerzas de seguridad mantuvieron activo un dispositivo de búsqueda en la zona.
Mañas de lucha canaria para repeler el atraco
El enfrentamiento se desencadenó cuando uno de los asaltantes amenazó a Álex con un cuchillo de unos 25 centímetros de hoja para exigirle el dinero. Lejos de amedrentarse, el trabajador reaccionó utilizando maniobras técnicas —conocidas como mañas en el deporte vernáculo— para bloquear el ataque, desviar el arma y arrebatarle el cuchillo tras un forcejeo que se prolongó entre tres y cinco minutos.
Al verse desarmados y neutralizados, los dos hombres emprendieron la huida a la carrera en direcciones opuestas: uno hacia el final de La Manga y el otro hacia el puente de El Estacio.
“Un gesto heroico pero peligroso”
Miguel, propietario del restaurante Mía María 2, explicó en declaraciones al diario La Verdad que la respuesta de su empleado fue completamente “instintiva” gracias a sus conocimientos de este arte marcial. No obstante, el empresario reflexionó sobre el elevado riesgo asumido durante el suceso.
Aunque reconoció el valor de la acción, el dueño remarcó que el trabajador debería haber entregado el dinero de la caja: “Una puñalada te puede quitar la vida por algo que no merece la pena”. Agentes de la Policía Local acudieron al lugar y desplegaron un operativo de rastreo por los alrededores sin que, por el momento, se hayan producido detenciones.






