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Canarios que viven en la Península protestan por el precio de los vuelos: “Volver a casa no es un privilegio”

Las asociaciones denuncian el coste de viajar en familia y piden alternativas para quienes han perdido el descuento del 75 % por residencia
Canarios que viven en la Península protestan por el precio de los vuelos: “Volver a casa no es un privilegio”
Imagen de archivo del aeropuerto Tenerife Sur. Fran Pallero

Los canarios residentes en la Península han vuelto a salir a la calle para reclamar billetes de avión asequibles que les permitan regresar a las Islas. Las asociaciones Canarios sin Alas, Canarios por la Movilidad Justa y Casa Canarias Barcelona celebraron este sábado, 7 de noviembre, concentraciones en Madrid y Barcelona para exigir cambios en las tarifas aéreas y en el actual sistema de bonificaciones.

Bajo el lema “Volver a casa no es un privilegio, sino un derecho”, los participantes denunciaron las dificultades económicas que encuentran para visitar a sus familias, especialmente durante Navidad, Semana Santa y verano, cuando los precios de los vuelos suelen aumentar.

Las organizaciones reclaman a los partidos políticos que incorporen compromisos concretos en sus programas electorales y que, una vez formados los gobiernos, estas propuestas se traduzcan en medidas efectivas.

Canarios que pierden el descuento del 75 %

Una de las principales reivindicaciones de los colectivos se centra en el actual sistema de subvenciones al transporte aéreo.

En España, las personas que acreditan su residencia en Canarias pueden beneficiarse de una bonificación del 75 % sobre la tarifa bonificable de los vuelos nacionales, tanto en los desplazamientos entre el Archipiélago y la Península como en los trayectos interinsulares.

Sin embargo, quienes trasladan su residencia habitual a otra comunidad autónoma dejan de cumplir este requisito y pierden el derecho a la ayuda, aunque hayan nacido en Canarias o mantengan allí a sus familiares. La normativa vincula el descuento a la residencia acreditada, no al lugar de nacimiento.

Esta situación afecta especialmente a los canarios que se han establecido en la Península por motivos laborales, académicos o familiares y que necesitan viajar periódicamente a las Islas.

Las asociaciones insisten en que no pretenden eliminar el descuento de los residentes, sino estudiar alternativas que permitan viajar a quienes mantienen vínculos familiares con su tierra de origen.

Hasta 2.500 euros para regresar a Canarias con la familia

El manifiesto difundido por Canarios Sin Alas recoge el caso de un canario residente en Madrid y padre de tres hijos que asegura que viajar al Archipiélago con su familia en fechas señaladas puede costarle entre 1.000 y 2.500 euros únicamente en billetes de avión.

Los colectivos también denuncian que algunas personas han tenido que afrontar billetes de hasta 600 euros para desplazarse a Canarias por el fallecimiento de un familiar.

Según explican, los precios resultan especialmente difíciles de asumir cuando los viajes deben coincidir con las vacaciones escolares o responden a situaciones familiares que no pueden aplazarse.

Las asociaciones recuerdan que muchos desplazamientos no tienen una finalidad turística, sino que permiten mantener el contacto entre padres, hijos, abuelos y otros familiares separados por la distancia.

Reclaman medidas

Las concentraciones de Madrid y Barcelona responden a una reivindicación que los convocantes aseguran llevar más de 15 años trasladando a las administraciones públicas.

Las movilizaciones estaban previstas inicialmente para el 31 de octubre, pero fueron aplazadas al 7 de noviembre en señal de respeto por las víctimas del accidente ferroviario de Urda, en Toledo.

Ahora, los colectivos solicitan que los partidos políticos asuman compromisos sobre la regulación o contención de las tarifas, el estudio de nuevas fórmulas de bonificación y la mejora de las conexiones entre Canarias y la Península.

También instan al Gobierno de Canarias a contemplar posibles soluciones en los próximos presupuestos autonómicos.

Las organizaciones consideran que el coste de los desplazamientos no solo supone un problema económico, sino también una dificultad para mantener los vínculos familiares de quienes han tenido que establecer su residencia fuera del Archipiélago.

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