Carmelo Rivero

Carmelo Rivero es Premio Canarias de Comunicación (2004) y fundó y codirigió con Martín Rivero el periódico La Gaceta de Canarias (1989). Es un hombre de la casa, que perteneció al primer equipo de DIARIO DE AVISOS en su refundación en Santa Cruz de Tenerife, hace 40 años, bajo la dirección de Leopoldo Fernández Cabeza de Vaca. Es coautor con Martín Rivero de una docena de libros. Inició sus pasos profesionales en el periódico La Tarde, bajo la dirección de Víctor Zurita Soler y de Alfonso García Ramos, y recorrió distintos medios locales, como El Día, desde la etapa en que lo dirigía Ernesto Salcedo Vílchez, así como Radio Club Tenerife (Cadena SER), RNE, Radio Juventud de Canarias… Ha sido presentador de programas de debates y entrevistador en Canal 7 del Atlántico, Antena 3 y Televisión Canaria. Fue corresponsal del diario El País y del Diario de Barcelona, y colaborador habitual durante la Transición de la histórica revista Triunfo, entre otros medios nacionales. Durante más de 40 años de ejercicio profesional ha cubierto acontecimientos locales, nacionales e internacionales para los medios en los que ha trabajado, con especial atención al ámbito de América Latina, Europa y África. Entre miles de entrevistados, ha tenido oportunidad de conversar con jefes de Estado, como Fidel Castro y Mijail Gorbachov. Formó grupo periodístico, en sus inicios, con Martín Rivero Ferrera y Zenaido Hernández Cabrera. Y más tarde, bajo el seudónimo de Carmelo Martín, compartió tareas informativos con su hermano Martín Rivero, que mereció el Premio de Periodismo Leoncio Rodríguez de El Día y el Premio Internacional de Periodismo JB, entre otros.

La unicidad nacionalista

Si hay un año políticamente estresante -en que el estrés, siendo consustancial a la política, se recrudece- ese es, sin duda, este, el año de las vísperas tectónicas de unas elecciones lo más parecido a una erupción precedida de un enjambre de seísmos

Cincuenta años de agitación

“Estoy muy feliz esta noche”, dijo Martin Luther King horas antes de ser asesinado. El mayo francés, la primavera de praga… era la ira del mundo

Toda la humildad junta de Rommel era su éxito

Los apellidos de Rommel se prestaban al timo que ideó el seleccionador panameño para enrolarlo en la expedición de su país que viajó a Tenerife en el 86 a jugar el Mundialito de la Emigración

La sentencia tras los crímenes fugaces

Basta una somera mirada sobre una serie de hechos recientes de enorme impacto social para darnos cuenta de que todo pasa muy deprisa y, salvo contadas excepciones, apenas deja huella en la memoria colectiva

La guerra del petróleo en Canarias

La llamada guerra del petróleo, que no fue tal, enfrentó a dos bandos, que no tenían en realidad tamaña consideración, y tuvo víctimas y victimarios, eso sí, como en toda contienda

Cuba, sin Castro, y que sea lo que Díaz quiera

Es un poco seriotón, dicen en La Habana del nuevo presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, el primer civil en tomar las riendas del país y el primero que no lleva el apellido Castro en casi seis décadas

Elsa López y que baje el Quijote y lo vea

Lo de Elsa López, su ascenso literario y mediático en la escena pública de las Islas, no se debe a su activismo feminista, que sin duda la ha colocado en una nomenclatura de desagravio y justicia, desde el momento en que aquel concejal Antonio Érmetes dijo en Santa Cruz de La Palma que en la

La Junta de Canarias nació disjunta

La preautonomía, hace hoy 40 años, fue un parto de los montes. Los padres del contrato eran jefes de banderías irreconciliables entre Tenerife y Gran Canaria (Las Palmas, como siempre se dijo erróneamente) y entre ideologías de nuevo cuño no necesariamente provinciales. En aquel falansterio de partidos nuevos y viejos que acababan de saltar al

Algo tan sencillo como escuchar

Nos conviene escuchar lo que tienen que decir algunas voces de cuando en cuando, ya que no siempre se tiene ese hábito, que pertenece a culturas ancestrales

Guaza y Los Sauces: el duelo de Holcomb

Las tragedias no dejan espacio habitable para la razón, son incomprensibles e incompatibles con ella y nos conducen a las profundidades del dilema sobre la vida y la muerte. Nadie regresa nunca del fondo de esas aguas con una respuesta. La foto que ilustra la portada de DIARIO DE AVISOS en esta edición contiene elementos