El caso Odebrecht, América y Canarias
Cuando voy a América me siento como en casa. Y voy a menudo por razones familiares, pero desde los años 70, por pura vocación, tengo la suela ya americanista. “Carlos Andrés Pérez era un buen presidente, porque robaba y dejaba robar”, me dijo aquel taxista por las calles de Caracas cuando me dirigía, precisamente, hacia
