La calle
A fuerza de no salir a la calle, ya no sé caminar por la calle. Me trabuco
Más o menos emparentado con el afán de quienes se vacían mostrándose exitosos aunque vengan mal dadas, el estupendismo desborda el territorio de los comportamientos para desembarcar en la política como línea maestra de argumentación.
Como se esperaba, el reciente Congreso del Partido Popular abordó los problemas fundamentales, las grandes cuestiones decisivas para el futuro de este país y de sus ciudadanos en los próximos años. La primera de todas, si la vicepresidenta del Gobierno podría expulsar de la secretaría general del partido a su fraternal enemiga
Amanece en Masca. Los gallos cantan en la mañana fresca, en el valle cerrado que dominan las cimas. En Masca no hay relojes.
Los cuentos infantiles acababan siempre de manera incompleta e irreal. La princesa y el príncipe lograban superar las dificultades, se casaban, y «fueron felices y comieron perdices».
Ya saben ustedes, porque creo que lo he contado, que los lunes no hago absolutamente nada.
Siguiendo la descripción que Sherry Turkle hace de las relaciones de padres e hijos en el siglo de las redes sociales -En defensa de la conversación, lo titula-, en la sala de espera donde se sienta la oposición al Gobierno los grupos parlamentarios echan el rato tan hiperconectados como incomunicados
En el índice de corrupción de transparencia internacional de 2016, nuestro país se sitúa en el puesto 41 de 176 países, con un total de 58 puntos
Hasta que tuve la necesidad imperiosa de conocer a mi doble, no me lo había tomado en serio.
Acabo de ver en El Corte Inglés, y hoy lo voy a comprar, un libro editado por la Real Academia, con la colaboración del Consejo General del Poder Judicial, sobre literatura jurídica
Es posible que para comprender la deriva de Podemos venga bien rescatar, como alguien sugirió días atrás, De la hegemonía a la destrucción, un ensayo con el que Carme Molinero y Pere Ysàs recorrieron los errores de los comunistas cuando llegaron a las instituciones y se atrincheraron en su estructura
El exministro de Economía y Hacienda, Rodrigo Rato, cobró de organismos canarios, como de otros tantos, cerca de 150.000 euros por dar conferencias a lo largo de todo el territorio nacional