Pan, roscón, circo, investidura ¡y Pedroche!
Pido perdón de antemano si este titular le parece frívolo. Si le digo la verdad, desde Martes y Trece hace años que no veo las galas de Nochevieja -prefiero bailar, o jugar al mus con los amigotes, o hasta charlar con los cuñados-, pero sí leo al día siguiente los comentarios sobre cómo han ido
