Capital mundial del estornudo
De este viaje no le he dicho nada a Carmelo Rivero, pues capaz es de mandarme un mensajero a Madrid con un recado. Y es que estoy en Madrid estos días, en un viaje relámpago, o en un viaje trueno, de tanta tormenta como observo. Lo cierto es que ahora viven en Madrid, alternándose con
