
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha comunicado al Gobierno de Canarias y al área de Costas del Ministerio de Medio Ambiente su propuesta de declarar como refugio pesquero el entorno de la Cofradía de Pescadores de San Andrés como alternativa para proceder a su regularización.
En un comunicado el Ayuntamiento expresa su confianza en que la Comunidad Autónoma avance “sin demora” en el expediente de declaración como refugio pesquero y añade que la Gerencia de Urbanismo ha trasladado al Ejecutivo y a Costas la situación para emprender “el camino” de una posible regularización de sus instalaciones.
Agrega que en conformidad con lo dispuesto en la Ley del Suelo y la Ley de Costas, la concejal de Urbanismo, Zaida González, ha comunicado formalmente esta situación a la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural y al Servicio Provincial de Costas en Santa Cruz de Tenerife, al tratarse materia de competencia de ambas administraciones.
Zaida González señala que la voluntad del Ayuntamiento es comprometer al Gobierno de Canarias en el inicio de un expediente para la declaración como refugio pesquero del espigón donde se ubica la cofradía de pescadores, de forma que en el futuro pueda permanecer en este emplazamiento.
La concejal de Urbanismo recuerda que el Ayuntamiento mantuvo una reunión en agosto con una representación de la Cofradía en la que se planteó que la mejor alternativa es que la Comunidad autónoma declare el entorno físico como refugio pesquero, asuma en consecuencia la titularidad del suelo que en estos momentos corresponde a Costas y habilite de esa manera la actividad que le es propia a dicha instalación.
En la resolución Urbanismo informa de que la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural es competente para entender de esta situación al situarse las instalaciones de la cofradía en suelo rústico de protección costera; en tanto que el Servicio Provincial de Costas, dependiente de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar, posee competencia sobre el dominio público marítimo terrestre.
Asimismo la Gerencia ha comunicado igualmente la resolución al Servicio de Ordenación del Litoral Occidental de la Dirección General de Ordenación del Territorio, perteneciente a la Consejería homónima del Gobierno de Canarias.
Las instalaciones afectadas por la resolución comprenden la acotación mediante vallado y muro perimetral de un espacio de 1.750 metros cuadrados para uso exclusivo de los pescadores y clientes del restaurante, 17 contenedores metálicos, una grúa de izado de barcos y dos cuartos anexos a la misma y una edificación circular de recogida de aceites, filtros y baterías.
En la misma situación se incluyen la zona de varado de embarcaciones y de trabajos de carpintería, arreglo de motores y labores de fibra, dos contenedores-talleres, el edificio principal de dos plantas donde se ubica el restaurante y las oficinas de la cofradía, dos torres de iluminación, una instalación para abastecimiento de combustible y 34 puntos de atraque en la escollera para amarre de embarcaciones.
Zaida González indica que su propósito es avanzar hacia una solución razonable entre todas las administraciones, y confía en que el Gobierno de Canarias proceda con la mayor diligencia con el expediente de refugio pesquero que permita regularizar las actuales instalaciones de la cofradía.
La concejal de Urbanismo señala también que de acuerdo a las competencias municipales, ha ordenado a la cofradía el cese de la actividad como restaurante, una vez que se ha acreditado “fehacientemente” que no cuenta con licencia de apertura o comunicación previa para esta finalidad comercial.
González entiende esta decisión haya generado malestar a los responsables del restaurante de la Cofradía pero indica que su obligación es “cumplir y hacer cumplir la ley en un plano de igualdad y eso nos concierne a todos, especialmente a las administraciones públicas”.
No obstante, la concejal informa de que el Ayuntamiento ha incorporado a su presupuesto para 2018, en el marco del Plan Estratégico de Subvenciones, una asignación de 30.000 euros para ayudar financieramente a la cofradía y compensarla por la pérdida de ingresos que supone la clausura de su actividad como restaurante.





