
Por DÁCIL JIMÉNEZ Y KAREN ESTÉVEZ
El edificio Tomé Cano, situado en la avenida marítima de Garachico y que se vio afectado la semana pasada por el fuerte oleaje en el litoral tinerfeño, ha sido desalojado esta mañana, tal y como han confirmado fuentes policiales a DIARIO DE AVISOS. De las 19 viviendas que forman el inmueble -la mayoría son segundas viviendas-, tan solo tuvieron que dejar sus casas una decena de vecinos.
La evacuación de los residentes se ha ordenado cuando los operarios, que se hacían cargo de la rehabilitación del edificio, detectaron grietas en varias columnas, especialmente en una de las columnas centrales. Fuentes presenciales describen a este periódico que se pueden ver todos los hierros que la conforman.
Tras el descubrimiento de los operarios, el aparejador confirmó que existía un riesgo evidente para los vecinos, por lo que en la mañana de hoy se ha procedido al desalojo preventivo.

La gran mayoría de ciudadanos que fueron desalojados tenían dónde quedarse, menos un residente de la tercera edad, que ha sido trasladado a la hospedería de las monjas de clausura.
Mañana, miércoles 27, acudirán los técnicos para valorar los daños en la estructura del edificio Tomé Cano. Los garachiquenses estiman que, al menos hasta el próximo jueves, no podrán volver a sus casas.
EDIFICIO TOMÉ CANO
El edificio Tomé Cano de Garachico se construyó en la década de los 80. Además de las viviendas, el inmueble posee un local comercial, un piso en la planta baja que fue arrasado por las olas y una asociación de vecinos.
Ya la comunidad se había organizado para comenzar las labores de remodelación del Tomé Cano, tras el desastre que dejó tras de sí el mar de leva de hace unas semanas, obras que se han frenado ante la aparición de las grietas.
En cuanto al resto del municipio, confirman a DIARIO DE AVISOS, que las autoridades competentes continúan su labor administrativa para dar forma a los proyectos de rehabilitación y reforma de la localidad. Esperan que unos meses Garachico vuelva a la normalidad.




