Parte del éxito del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife radica en aquellos que han dedicado su tiempo y esfuerzo para meterse en la piel de ilustres personajes como Charlot, la Lecherita, Miss Peggy, Cantinflas, Fidel Castro, Harpo, Doña Croqueta, Don Ciruelo, el Caballero de la Palmatoria, El Cura del Carnaval o Chiquito. Este último papel le correspondió a Antonio Rivero desde 1995 hasta 2013. Un símbolo de la gran fiesta chicharrera que ha fallecido a los 90 años.
Su amigo y compañero, Santiago Díaz, que representa con todo lujo de detalles a ‘Harpo Marx‘ en el Carnaval, explica a DIARIO DE AVISOS que Antonio “era una persona muy querida”. Y recuerda con especial cariño cómo “pasaba casi todo el tiempo en el mercado, contando sus chistes medio disfrazado, como digo yo”.
Díaz precisa que el Chiquito tinerfeño salió a los carnavales durante 8 años, hasta que, por desgracia, se puso enfermo. “Todos éramos amigos. Compañeros. Y hemos mantenido el contacto con su familia”, apunta.
La simpatía y cercanía de Antonio Rivero le permitió ganarse el cariño del público prácticamente desde sus inicios. “Él empezó un año después de que saliera Chiquito de la Calzada en televisión. Le dijeron que se parecía”, detalla Santiago Díaz. “Todos los años se hacía un par de camisas nuevas para los carnavales. Y, a veces -comenta riéndose-, teníamos que decirle: ‘Antonio, no cuentes los mismos chistes siempre”.
La originalidad del Chiquito chicharrero y su capacidad para meterse en el papel de Gregorio Esteban Sánchez Fernández, el verdadero Chiquito de la Calzada, le llevó a crear su propio estilo dentro del personaje. “Contaba sus chistes imitando a Chiquito. Iba por la calle haciendo el personaje. Caminaba igual”, asegura Díaz, que este año cumple 55 de Carnaval y que seguirá haciéndolo “hasta que el cuerpo aguante”.







