La Real Academia Española define la croqueta como “porción de masa, generalmente redonda u ovalada, hecha con un picadillo de jamón, carne, pescado, huevo u otros ingredientes, que, ligado con besamel, se reboza y se fríe en aceite abundante”. Sin duda, este plato de origen francés también es un clásico en los hogares españoles. Y tiene, incluso, un Día Mundial, que se celebra mañana martes, 16 de enero.
Su relleno cremoso, la gran variedad que existe -cada uno tiene sus trucos y preferencias-, la textura o la facilidad para comérsela la hacen casi irresistible. Además, un local de Canarias ha decidido dar un paso más al combinarla con una salsa con sabor a una de las bebidas más populares en el Archipiélago.
La croquetería de Moya, uno de los locales más destacados de las Islas, ha puesto a disposición de sus clientes una salsa con sabor a Clipper de fresa, la icónica bebida que triunfa en estos lares. “Solo en La croquetería Moya podrás pedir salsa de Clipper”, anunciaba el establecimiento en Instagram el pasado 30 de octubre.
CLIPPER, MARCA SIGNIFICATIVA DE CANARIAS
El Clipper es conocido, sobre todo, por su sabor de fresa y por ser una parte esencial de la cultura canaria desde su lanzamiento en la década de 1950. Es un producto icónico en el Canarias, tanto que a menudo se le llama cariñosamente el “refresco nacional” de las Islas.
Este refresco es producido por la empresa Compañía de Bebidas Pepsico S.L. ha mantenido su receta original, que incluye agua carbonatada, azúcar, y aromas naturales, entre otros ingredientes. Además del sabor tradicional de fresa, Clipper ha introducido otras variedades a lo largo de los años.
Clipper es un refresco que los canarios suelen consumir no solo por su sabor, sino también como parte de su identidad regional. Su presencia es habitual en celebraciones y reuniones familiares, y se puede encontrar en bares, restaurantes y supermercados por todo el Archipiélago.







