El centro de salud de Las Galletas parece una utopía difícil de conseguir. Y quizá lo sea, después de los acontecimientos de los últimos meses, cuando la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias admitió que el asunto ha vuelto al mismo punto en el que se encontraba hace diez años, una posición que fue confirmada por la propia responsable, Esther Monzón, en declaraciones a este periódico, en las que aseguró que buscarán “alternativas” tras descartar la opción abierta al final del anterior mandato, en Ten-Bel, y considerar que el lugar elegido, un “centro comercial” no era “adecuado”. Se trata de la torre de la urbanización.
Sin embargo, no es el único. A pocos kilómetros, en Los Cristianos, el centro de salud se encuentra en los bajos de un macrocentro comercial y residencial, el Valdés Center, pese a que el Ayuntamiento de Arona cedió hace años al Gobierno de Canarias un solar en las cercanías de la Escuela Oficial de Idiomas que no ha dado un solo paso adelante.
Hay que tener en cuenta que, una década después y, al menos, cuatro consejeros autonómicos mediante, Las Galletas sigue sin contar, no ya con un centro de salud, sino, ni siquiera con un proyecto o con un espacio para el mismo, después de que se hayan descartado ya dos ubicaciones alternativas.

Un consultorio que paga el municipio
El actual consultorio, es importante subrayarlo, se mantiene abierto en un minúsculo local gracias a las aportaciones que realiza el Ayuntamiento de Arona desde hace muchos años. Para realizar ese pago, además, es necesario levantar, una y otra vez, reparos de ilegalidad, ya que las sanitarias no son competencias propias de los municipios, sino de los Gobiernos autonómicos.
Sin embargo, la alternativa sería dejar a los 10.000 vecinos empadronados en Las Galletas sin un punto de atención sanitaria, derivando a los pacientes al centro que está en El Fraile, un lugar que ha multiplicado su población en los últimos años.
“Creemos que el centro de salud actual no responde a las necesidades de la zona de Las Galletas y, por tanto, estamos buscando alternativas para encontrar un terreno que se ajuste al uso sanitario y en el que podamos hacer un centro de salud”, explicó Esther Monzón.
Sobre la escasez de suelo disponible y clasificado en esa localidad para albergar unas instalaciones que tengan estas características, la consejera de Sanidad dijo que “es una zona complicada, efectivamente, pero estamos en ello. Estamos en coordinación y una de las primeras reuniones que mantuve al llegar a la Consejería fue con la alcaldesa (Fátima Lemes, del PP, como la responsable autonómica) y hay un interés porque es una necesidad real”.

“Una necesidad que no podemos negar”
Esther Monzón agregó que “es una necesidad que no podemos negar y, desde luego, yo sí querría comprometerme a decirle a la población que esperamos encontrar un terreno lo antes posible y que, desde luego, el director del Servicio Canario de Salud hará un proyecto de edificación lo antes posible para poder dar una respuesta”.
En cuanto a la alternativa de Ten-Bel, dijo que “parece ser que el primer problema es administrativo. Parece que hay un problema con la tasación y, administrativamente, no está tan claro que sea fácil hacerlo. Por otro lado, pensar en un centro de salud en los bajos de un centro comercial nos resulta un poco chocante. Estamos simplemente valorando ese expediente y otras opciones, sitios más adecuados para poder atender a las personas”.
Uno de los grandes problemas que existen en Las Galletas es la falta de suelo apropiado para poner a disposición de la Consejería de Sanidad. De ahí que la alternativa de Ten-Bel se hiciera como la más viable en abril del año pasado, cuando los entonces consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias, Blas Trujillo, y alcalde de Arona, José Julián Mena, visitaron un local de unos 1.400 metros cuadrados en la torre de Ten Bel que, ubicado en una planta baja, podría albergar el nuevo consultorio periférico, dando así respuesta a una demanda histórica de los vecinos.
Previamente, en septiembre de 2021, también estuvo junto al exalcalde el entonces vicepresidente del Gobierno de Canarias, Román Rodríguez, que visitó el otro local propuesto por el Ayuntamiento y que había sido sede de una entidad bancaria.





