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Vecina de Lomo Negro: “Esto ya puede ser considerado un pueblo”

Fidia recibe a DIARIO DE AVISOS a pocos días de ejecutarse la orden de demolición de su casa: “Si me la quitan, me lo quitan todo, es lo último que me queda”, asegura
Vecina de Lomo Negro: "Esto ya puede ser considerado un pueblo"
Fidia junto a su perro en el interior de su casa. | Fran Pallero

Todo sigue igual. La urbanización ilegal de Lomo Negro, junto al Fraile, en Arona, situada sobre 400.000 metros cuadrados de suelo rústico de protección agrícola, ha sido objeto de controversia durante años. El pasado viernes, más de 300 vecinos de la “marea verde”, se manifestaron pacíficamente frente al Centro Cultural de Los Cristianos, exigiendo la regularización de sus viviendas.

La comunidad, organizada bajo la Asociación de Vecinos de Lomo Negro, ha propuesto soluciones que consideran viables al Ayuntamiento.

Una voz en la lucha

Entre los muchos afectados de Lomo Negro, doña Fidia nos invita a entrar a su domicilio. Esta pequeña pero acogedora vivienda, decorada con muebles de madera, reflejan su herencia y vida en Canarias. El patio alberga a sus dos perros y la entrada principal, adornada con unas baldosas con una gran variedad de colores, dan la bienvenida a un hogar lleno de recuerdos.

“Llevo 24 años en Canarias. Soy una más,” dice doña Fidia, con una mezcla de orgullo y tristeza. Recientemente, ha recibido cartas en las que se le informa de posibles penas de cárcel y la demolición de su parcela. “La carta que ordenaba el derrumbamiento llegó en Navidad. Tengo de límite el último día de este mes”, confirma. “Quieren hacer pensar que 300 personas edificaron una casa ilegal a sabiendas de ello. ¿300 personas han pasado por alto la ley a la vez? ¿Acaso no hay más implicados? ¿Más responsabilidades?”, explica la afectada.

Doña Fidia explica su deseo de poder regularizar su casa: Esto es ya un pueblo o un barrio. Afirma que es “lo último que le queda”, ya que una invalidez le prohíbe trabajar. “A día de hoy vivo con muy poco dinero. Si me quitan mi casa, me quitan todo”, afirma. Como esta historia, hay centenares en la urbanización ilegal de Lomo Negro. La lucha de estos vecinos representa la búsqueda de lo que determinan como, justicia y regularización de unas parcelas que son el cobijo de más 300 familias.