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La costumbre que cogió Sylvester Stallone en Tenerife y que es típicamente española

El actor rodó 'Rambo: Last Blood' en la Isla
La costumbre que cogió Sylvester Stallone en Tenerife y que es típicamente canaria

Uno de los destinos más cotizados en los últimos años para llevar a cabo rodajes cinematográficos ha sido Canarias. El archipiélago ha acogido el rodaje de títulos como Fast & Furious 6, Wonder Woman y Han Solo: Una historia de Star Wars, gracias a su diversidad paisajística y a incentivos fiscales que han atraído a grandes estudios.

Entre las producciones más destacadas filmadas en las Islas se encuentra Rambo: Last Blood, la quinta entrega de la saga protagonizada por Sylvester Stallone. En esta cinta, el actor volvió a encarnar a John Rambo en un rodaje que tuvo lugar en Tenerife durante cinco semanas en noviembre de 2018. Diferentes municipios de la Isla, como Santa Úrsula, El Rosario y Puerto de la Cruz, sirvieron como telón de fondo para varias escenas, además de otras localizaciones en el área metropolitana, según ha recordado hoy el diario As, apuntando a una costumbre adquirida por el actor en la Isla.

El equipo de producción transformó algunas zonas urbanas para darles la apariencia de ciudades mexicanas, clave en la trama del filme. Por ejemplo, el barrio de Cueva Roja se convirtió en una típica localidad fronteriza, mientras que una discoteca en Llano del Moro se ambientó como un club nocturno mexicano. La presencia de Stallone en la Isla no pasó desapercibida, y cientos de tinerfeños se sumaron al rodaje como extras, asumiendo el reto de caracterizarse como personajes de la historia.

Entre las anécdotas que dejó la filmación, se cuenta que Stallone adoptó una costumbre muy española: aprovechar las pausas entre escenas para descansar bajo el sol. Según testigos del rodaje, el actor se tumbaba al aire libre para relajarse entre toma y toma, disfrutando del clima privilegiado de la Isla y así hacer la siesta.

La producción de Rambo: Last Blood en Tenerife reafirmó el atractivo del archipiélago como plató de cine internacional, sumándose a la lista de superproducciones que han encontrado en sus paisajes un escenario ideal para sus historias.