Dos trabajadores han resultado heridos graves tras un derrumbe parcial en el interior de un pozo situado en el Barranco de Badajoz, en el municipio de Güímar, Tenerife, durante la mañana del miércoles 2 de abril.
El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 1-1-2 del Gobierno de Canarias recibió la alerta a las 11:47 horas, informando de un accidente ocurrido mientras los operarios realizaban trabajos a una profundidad aproximada de 450 metros.
El aviso fue dado por los propios afectados una vez que lograron salir al exterior utilizando el sistema de elevación del cubo de extracción de áridos, debido a la falta de cobertura en el interior del pozo. Ambos quedaron parcialmente sepultados tras el derrumbe de una pared lateral de piedra del pozo.
El 1-1-2 activó los recursos de emergencia, entre ellos una ambulancia de soporte vital básico (SVB), una ambulancia de soporte vital avanzado sanitarizado (SVAS) del Servicio de Urgencias Canario (SUC) y unidades de la Policía Local de Güímar, que fueron los primeros en llegar al lugar y comprobaron la situación.
Los dos trabajadores, ambos de nacionalidad española y residentes en La Victoria, fueron atendidos en el exterior por los equipos sanitarios desplazados. Uno de ellos, de 61 años, presentaba policontusiones y lesiones de carácter muy grave, siendo trasladado al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. El segundo operario, más joven, también presentaba heridas y policontusiones, de carácter grave, y fue evacuado al mismo centro hospitalario.
Tras el suceso, agentes de la Policía Local procedieron a precintar el pozo y realizaron las diligencias oportunas.
Se ha iniciado una investigación conjunta entre la Policía Local de Güímar, la Magistratura de Trabajo y la Delegación de Minas del Gobierno de Canarias para determinar las causas del accidente y posibles responsabilidades.

Cinco mineros fallecidos en Asturias esta semana
Este incidente en Güímar ocurre pocos días después de una explosión en la mina de Cerredo, ubicada en Degaña, Asturias, que resultó en la muerte de cinco mineros y dejó a otros cuatro heridos de gravedad el pasado lunes 31 de marzo.
La principal hipótesis apunta a una acumulación de gas grisú como causa del accidente. Las autoridades están investigando si las actividades realizadas en la mina se ajustaban a los permisos otorgados.





