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Es uno de los mayores expertos en tabaquismo del mundo y acaba de lanzar una advertencia directa a España sobre este producto de nicotina: “Son una perfecta entrada para menores”

Karl Fagerström, creador del test que mide la adicción a la nicotina, critica la dosis que Sanidad estudia autorizar en las nuevas bolsa
Es uno de los mayores expertos en tabaquismo del mundo y acaba de lanzar una advertencia directa a España
El psicólogo sueco Karl Fagerström, considerado una de las máximas autoridades mundiales en materia de tabaquismo. EP

El psicólogo sueco Karl Fagerström, considerado una de las máximas autoridades mundiales en materia de tabaquismo y creador del popular test de dependencia a la nicotina que lleva su nombre, ha lanzado una advertencia contundente a España. Lo ha hecho en relación a las bolsas de nicotina de 0,99 miligramos que el Ministerio de Sanidad valora autorizar próximamente.

Según el experto, esta dosis es “demasiado baja” para que un fumador la utilice como método eficaz para abandonar el tabaco, pero sí podría convertirse en una “droga de entrada perfecta” para menores, alertando del riesgo de iniciar a adolescentes en el consumo de nicotina con productos aparentemente inofensivos.

Críticas al enfoque de Sanidad sobre el tabaquismo

Fagerström fue tajante al calificar la medida del Ministerio como un “error de diseño”, asegurando que una bolsa con 0,99 miligramos de nicotina “no satisface a un fumador y no le ayuda a dejar el cigarrillo”, por lo que considera que no cumple una función útil para la salud pública.

Desde su experiencia con terapias de sustitución como chicles o parches de nicotina, el especialista defendió que una dosis más alta sería más disuasoria para los no fumadores, ya que en un organismo no habituado puede provocar mareos o vómitos. “Los jóvenes toleran la nicotina en dosis bajas. Esa es la puerta de entrada”.

En Suecia sí se comercializan dosis similares

A pesar de que algunas voces del sector afirman que el Gobierno busca con esta medida una “prohibición encubierta”, Fagerström recordó que en países como Suecia, donde la tasa de fumadores ya es inferior al 5%, sí se venden bolsas de nicotina con dosis de 1,5 mg, ligeramente superiores a las que España quiere autorizar.

Este tipo de producto —según el psicólogo— suele utilizarse como vía de iniciación, no como herramienta terapéutica. Por ello, instó a las autoridades españolas a adoptar un enfoque más coherente con el modelo de control del alcohol, donde se grava con mayores impuestos a los productos más potentes y se limita su acceso.

El debate de los sabores: entre la atracción y la adherencia

Fagerström también se refirió al plan de Sanidad de evitar sabores atractivos para frenar el consumo entre menores. Aunque compartió la preocupación, reconoció que eliminar por completo los sabores también puede reducir la eficacia de los tratamientos de reemplazo.

Un camino de transición para salvar vidas

El psicólogo defendió la idea de que los fumadores que buscan dejar el tabaco lo hagan de forma escalonada: primero con tabaco calentado, luego con cigarrillos electrónicos, y finalmente con productos como las bolsas de nicotina o medicamentos sustitutivos. Una transición progresiva que, según sus cálculos, podría salvar hasta 460.000 vidas al año en Europa29.000 solo en España— si se adopta el modelo sueco.

Suecia, ejemplo mundial en control del tabaco

Fagerström puso como ejemplo el caso de Suecia, donde la tasa de fumadores ha caído al 4,9%, convirtiéndose en el primer país europeo en alcanzar lo que la OMS denomina “endgame” o sociedad libre de humo.

Aseguró que el rechazo político a estos nuevos productos suele deberse a la desconfianza hacia la industria del tabaco, a la que él mismo critica duramente: “Yo también detesto a la industria del tabaco, pero reducir la muerte y la enfermedad debe ser la prioridad”.

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