La cadena hotelera Spring Hoteles ha puesto en marcha una iniciativa para garantizar el alojamiento de sus trabajadores en un contexto de creciente dificultad para acceder a la vivienda en Canarias.
La estrategia de la empresa incluye la adquisición de estructuras inacabadas para convertirlas en residencias destinadas a su personal.
Concretamente, la compañía ha adquirido dos edificaciones a medio construir en San Isidro, en el sur de Tenerife, con potencial para albergar unas 94 viviendas.
El objetivo es acondicionarlas y habilitarlas lo antes posible, con vistas a facilitar la contratación futura de empleados.
“Hemos hecho el ejercicio de pensar qué va a pasar si el día de mañana crecemos y no tenemos capacidad para contratar empleados por los precios”, explicaba Miguel Villarroya en una entrevista radiofónica.
Spring Hoteles, que recientemente ha adquirido los tres hoteles de Mare Nostrum Resort, lo que supone la mayor compra hotelera del país, duplicará sus inmuebles vacacionales en el sur tinerfeño.
La apuesta del grupo, fundado en 1985, supone ampliar su horizonte de mercado más allá de la gestión de alojamientos vacacionales, en una clara apuesta por diversificar su oferta.






