El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), dependiente del Cabildo de Tenerife, ha emitido una aclaración en relación con la difusión de un mapa que muestra la zonificación de la Isla según su peligrosidad volcánica.
La entidad precisa que no se trata de un mapa nuevo, sino de un documento incluido en el Plan de Actuación Insular frente al Riesgo Volcánico (PAIV) aprobado por el Cabildo en 2020.
Asimismo, subraya que no es un mapa de riesgo volcánico, sino de peligrosidad volcánica, en el que se definen nueve zonas con un incremento progresivo de peligrosidad.
Aumento del “ruido volcánico”
Involcan detalla que este tipo de mapas se elabora a partir del análisis de la historia volcanológica de Tenerife a lo largo de miles de años. “No se basa en la situación actual”, a pesar de que desde finales de 2016 se registra un aumento del denominado “ruido volcánico” en la Isla.
Estos mapas permiten a la población y a las autoridades locales conocer qué zonas presentan mayor probabilidad de registrar futuras erupciones volcánicas. Esta información se emplea para que los Planes de Emergencia Municipal (PEMU) se adapten a la zonificación de peligrosidad.
El escenario eruptivo más probable, según Involcan, es el de erupciones basálticas fisurales, similares a las registradas históricamente en Canarias.
Planificación territorial
La zonificación también se utiliza en la gestión del territorio, con el fin de evitar, en lo posible, la construcción de infraestructuras críticas —como puertos, aeropuertos u hospitales— en áreas de mayor peligrosidad.
Además de su labor en la vigilancia volcánica, Involcan desarrolla tareas de información y educación ciudadana sobre los peligros volcánicos y la gestión del riesgo. Su programa educativo “Canarias, una ventana volcánica en el Atlántico” recorre cada año, desde 2008, los 31 municipios de Tenerife.
Desde 2020, el mapa de peligrosidad volcánica forma parte del material didáctico que se utiliza para concienciar y reducir la vulnerabilidad social ante el riesgo volcánico.







