Garachico celebró ayer su emblemática romería en honor a San Roque, patrón de la Villa y Puerto de Garachico, una de las más antiguas de Tenerife y que, como cada año, volvió a reunir a miles de personas en una jornada marcada por el tipismo canario, las tradiciones y los ajijides, y en la que el buen tiempo acompañó.
El día comenzaría temprano. A las 07.30 horas los vecinos y vecinas se despertaron con el popular Viva San Roquito, a cargo de la fanfarria juvenil de la Agrupación Musical de Garachico. Y a las 09.00 horas tendría lugar la eucaristía de peregrinos en la ermita de San Roque.
Tras la celebración religiosa, partió la procesión de peregrinos hasta la parroquia de Santa Ana con el acompañamiento del Tajaraste a San Roque. A su llegada a la parroquia, en torno a las 12.00 horas, se celebró la solemne misa con las voces de la A.C. Bengara y, a su término, la santa imagen de San Roque se trasladó hasta la plaza Ramón Arocha, en el entorno del antiguo muelle, para salir en romería sobre las 14.30 horas.
Desde el siglo XVII
El de Montpellier, que mantiene el fervor y la devoción de los garachiquenses desde el pasado siglo XVII, recorrió las históricas y adoquinadas calles de la localidad garachiquense, engalanadas con las tradicionales cintas de colores, junto a 32 carretas y 19 carros pequeños, desde las que no faltó el reparto de comida y bebida. Y acompañado por miles de romeros, devotos y peregrinos de toda la Isla, así como por parrandas y grupos folclóricos, que aportaron el toque musical durante todo el recorrido.
Una vez la comitiva llegó a la plaza de San Roque, se desarrolló el tradicional baile de romeros con las actuaciones de las orquestas Sensación Gomera y Grupo Saoco.












