El incendio declarado en la Planta Insular de Residuos Sólidos (PIRS) de Tenerife el pasado miércoles volvió a poner ayer en el centro del debate la gestión del principal vertedero de la Isla. Aunque el fuego, originado en una zona de acopio de plásticos y cartones compactados, fue extinguido en pocas horas gracias a la rápida intervención de los servicios de emergencia, las críticas no han tardado en surgir.
José Luis Hervella, portavoz de la agrupación Arico Somos Todos (AST), tras reunirse con uno de los líderes sindicales de la empresa que gestiona el vertedero insular, advirtió de que el incidente “no fue un hecho aislado”, sino el resultado de una gestión deficiente. “Lo que ha ocurrido nos lo confirma. Hay una dejadez preocupante”, afirma. Según explica, las deficiencias en mantenimiento y personal “han ido acumulándose” durante los últimos meses, afectando directamente al funcionamiento del complejo.
AST asegura que, actualmente, dos de las tres compactadoras de gran volumen “están fuera de servicio”, lo que “ha obligado” a operar con una sola máquina de menor capacidad. “Esto impide un sellado adecuado de los vertidos y genera un firme que cada vez está más saturado y difícil de trabajar”, explicó Hervella, quien también denuncia la falta de personal y acumulación de residuos al aire libre.
Particularmente preocupante, según la agrupación, es la situación en el flanco sur del vertedero, junto a la cantera de Cantos Blancos del Sur. Allí, aseguran, los residuos se encuentran sin compactar ni cubrir con la capa de tierra obligatoria. “Es un riesgo para la seguridad laboral, la salud pública y el medio ambiente. Pudo haber sido una catástrofe”, advirtió el portavoz.
RESPUESTA DEL GOBIERNO INSILAR
Desde el Cabildo de Tenerife, la consejera de Sostenibilidad, Blanca Pérez, y el director insular de Residuos, Alejandro Molowny, defendieron ayer la gestión del PIRS y de esta emergencia, destacando la eficacia del operativo y la capacidad del complejo para seguir funcionando con normalidad a pesar del incendio.
“La rapidez e intensidad con la que se actuó, así como la previsión en la gestión diaria de los residuos, permitió que todos los residuos generados durante la intervención fueran almacenados y tratados sin interrupciones”, afirmaron.
Respecto al estado de la maquinaria, reconocen que “las máquinas están constantemente en mantenimiento y reparación, eso es normal”, pero subrayan que “una de las compactadoras de mayor tamaño ya está operativa y la otra se reincorporará en una o dos semanas”.
Además, Pérez anunció que en noviembre se sumará una cuarta compactadora al sistema.
Sobre las críticas por la acumulación de residuos, el Cabildo sostiene que el complejo cuenta con un plan de seguridad implantado, “como en cualquier otra actividad industrial”, para responder ante este tipo de incidencias. “Trabajamos para tener un colchón que nos permita seguir gestionando residuos aunque surja una emergencia”, aseguran.
En opinión de las autoridades insulares, los hechos demuestran que la gestión “ha sido efectiva”.






