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Unas 200 personas se concentran en Güímar contra los parques eólicos de El Pilón: “Destruyen el entorno y benefician solo a unos pocos”

La protesta tuvo como objetivo visibilizar el rechazo ciudadano y alertar sobre un nuevo proyecto, Pilón III, en La Medida y Pájara
Concentración frente al edificio del Ayuntamiento de Güímar. DA
Concentración frente al edificio del Ayuntamiento de Güímar. DA

Unas 200 personas se concentraron ayer frente al edificio del Ayuntamiento de Güímar en respuesta a la convocatoria de la Plataforma Ecomarca para la Defensa del Sureste de Tenerife.

La protesta tuvo como objetivo visibilizar el rechazo ciudadano a los proyectos eólicos conocidos como Pilón I y Pilón II, promovidos por la empresa Disa, así como alertar sobre un posible nuevo desarrollo, Pilón III, en las zonas de La Medida y Pájara.

Durante la concentración, se leyó un manifiesto en el que la plataforma denunció lo que califica como una “imposición de macroproyectos industriales” que, a su juicio, “destruyen el entorno y benefician solo a unos pocos”.

Ecomarca acusó a Disa de avanzar con un modelo energético que considera “especulativo, poco transparente y lesivo para las comunidades rurales y los espacios naturales del municipio”.

“JUSTA y PARTICIPATIVA”

El manifiesto hizo un llamado a una transición energética “justa, participativa y descentralizada”, que apueste por soluciones como las instalaciones fotovoltaicas en tejados, las comunidades energéticas locales y la modernización de parques existentes, en lugar de seguir ocupando suelo agrícola y paisajes protegidos con nuevas infraestructuras.

Desde el consistorio, se ha solicitado una reunión con la empresa promotora, prevista tras las fiestas del Socorro, para conocer en detalle el alcance del proyecto y exigir un informe accesible, con lenguaje claro y comprensible para la ciudadanía.

El objetivo pasa por trasladar esa información a los vecinos y preparar un nuevo paquete de alegaciones si fuera necesario.

Ecomarca, por su parte, insiste en que no se opone a las energías renovables, pero exige una planificación fundamentada en el interés general y con participación ciudadana, que no suponga -afirman- “un sacrificio del paisaje, la agricultura y la identidad del territorio en favor del beneficio privado”.