La muerte de la influencer asiática Yoon Ji-ah ha generado una fuerte conmoción en las redes sociales y en Corea del Sur. La joven, conocida por sus vídeos en TikTok, donde acumulaba más de 350.000 seguidores, fue hallada sin vida en una ladera de la montaña de Muju, con evidentes signos de violencia.
Según fuentes policiales, el hallazgo del cuerpo se produjo el 11 de septiembre, aunque los detalles del caso se han conocido este jueves, tras avanzar la investigación.
Solo treinta minutos antes de su asesinato, Yoon Ji-ah había realizado un directo en TikTok, transmitido desde la isla de Yeongjong, situada a más de tres horas de distancia del lugar donde posteriormente fue encontrado su cuerpo.
Las autoridades surcoreanas han detenido a un hombre de 50 años, identificado como Choi, al que se considera el principal sospechoso del crimen. Según la investigación, este individuo habría engañado a la influencer haciéndose pasar por un empresario del sector tecnológico, e incluso habría realizado generosas donaciones durante las retransmisiones en directo de la joven. Sin embargo, atravesaba en realidad graves problemas económicos.
Medios locales señalan que Choi también habría prometido ayudar a la creadora de contenido a aumentar su número de seguidores, algo que habría servido para ganarse su confianza. No obstante, durante un encuentro reciente, Yoon Ji-ah decidió poner fin al vínculo con él, lo que podría haber sido el móvil del asesinato.







