La borrasca Claudia llegó con ganas, aunque con algo del retraso sobre el horario previsto, comenzó a zarandear las islas, desgreñó sus medianías y cumbres y volcó cantidades de lluvia que no se recordaban desde hace tiempo en La Palma, haciendo correr los barrancos como los otoños de antes. Anoche, a última hora, arreciaba el frente atlántico.
Tal como pronosticaban los modelos meteorológicos, el frente activo asociado a la borrasca atlántica dejó a su paso precipitaciones intensas y tormentosas, especialmente en la Isla Bonita, lo que, unido a la orografía insular, deparó estampas espectaculares del agua cayendo por acantilados y pendientes y corriendo como antaño por el barranco de Las Angustias y hasta en el de Las Nieves, en Santa Cruz de La Palma.
La estación de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) que registró mayor cantidad de lluvia fue la del Roque de los Muchachos, donde se midieron, hasta las 21.30 horas de ayer, 111 litros por metro cuadrado, seguida de El Paso (110), Puntagorda (67) y Tijarafe (45). Casi 800 rayos se habían contabilizado hasta anoche.
LLUVIA tras la SEQUÍA
El temor generado por los daños que podría causar el frente contrastaba a última hora de ayer con las opiniones recogidas entre los agricultores isleños, que calificaban de “oro puro” el agua caída por cuanto permitirá mojar el monte, regar las cosechas y reponer balsas y acuíferos tras un larga sequía que ha causado estragos en el campo canario. Una lluvia que, en el caso de La Palma, no ha venido acompañada, por fortuna, de vientos tan fuertes como los que se anunciaban. Al menos hasta anoche.
Aunque La Palma fue la isla más sometida por el frente, tampoco se libraron de él La Gomera, El Hierro ni Tenerife, sobre todo en la zona suroeste, donde la pasada madrugada se temía el paso de la tormenta, si bien ese factor horario es una ventaja por cuanto la movilidad ciudadana a esas horas es prácticamente nula. Tanto los cabildos como los ayuntamientos mantienen activados desde ayer sus planes de emergencia. Garantizar la seguridad es la prioridad.
El frente borrascoso también dejó sentir su fuerza con vientos que alcanzaron rachas de hasta 106 kilómetros por hora en Izaña, 94 en Vallehermoso (La Gomera), 89 en Arico y 85 en La Frontera (El Hierro).
El mal tiempo afectó a las conexiones aéreas entre las islas. Un total de catorce vuelos fueron desviados en la tarde de ayer en los aeropuertos de La Palma y Gran Canaria. En esta última isla, cuatro vuelos tuvieron que aterrizar en Fuerteventura, tres en Tenerife Sur y tres en Tenerife Norte, mientras que en La Palma dos cambiaron su ruta hacia Tenerife Sur y otros dos a Gran Canaria y Tenerife Norte, respectivamente.
La lluvia y el viento causaron también diversas caídas de ramas, varios desprendimientos y el cierre de algunas carreteras y zonas de costa -sigue vigente un aviso amarillo de la Aemet por oleaje-, pero al cierre de esta edición no constaban incidencias graves, si bien el temporal comenzaba a ganar fuerza.
Con el fin de evitar desplazamientos y prevenir incidencias, la Consejería de Educación ha suspendido para hoy las clases presenciales (se ofrecerán vía telemática donde sea posible) y tampoco recibirán alumnos en esta jornada las aulas de la Universidad de La Laguna.
PREVISIÓN PARA HOY
Claudia dará hoy sus últimos coletazos en la primera mitad del día en las islas de la provincia tinerfeña, con lluvias que pueden ser localmente persistentes y en forma de chubascos tormentosos fuertes o muy fuertes, según el pronóstico de la Agencia Estatal de Meteorología, que prevé que el viento siga soplando del suroeste, de moderado a fuerte, con rachas muy fuertes en medianías y cumbres.
El Archipiélago empezará a sacudirse la primera borrasca potente del otoño a partir de este mediodía, cuando la inestabilidad irá remitiendo poco a poco, más aún en Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, ya que Claudia seguirá su camino hacia la Península, previo paso por Fuerteventura y Lanzarote.
La Aemet desactivará todos los avisos (lluvia, viento, oleaje y tormentas) a partir de las 20.00 horas, aunque en los próximos días continuarán algunos chubascos residuales.







