La Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias celebró ayer que el paso de la borrasca Claudia no causase incidencias destacables en las infraestructuras educativas, si bien reconoció que la formación telemática, derivada de la suspensión de la actividad escolar presencial, se vio afectada a primera hora de ayer por la ralentización de los accesos a las plataformas de clases virtuales Evagd y Campus, lo que achacaron a la sobrecarga de solicitudes simultáneas que, es obvio, no se había testado con anterioridad, como ahora le critican sindicatos como Ampe.
El consejero del área, Poli Suárez, reconoció que a primera hora de la mañana se produjo “un incremento excepcional y reiterado” del tráfico hacia las plataformas de teleformación, lo que provocó “una ralentización temporal” del sistema, a pesar de las “mejoras” introducidas en el mismo a lo largo de estos dos años, así como la ampliación “extraordinaria” de los recursos y capacidad de los servidores para atender la demanda de estos días.
Ante lo sucedido, el responsable de Educación pidió “disculpas” a toda la comunidad educativa ante la evidencia del fiasco.







