Cuando Teobaldo Méndez decidió abrir su propia dulcería, en 1991, llevaba años repartiendo pan y rosquetes puerta por puerta en la Isla Baja. Nacía así El Aderno, en Buenavista del Norte, utilizando siempre materias primas de máxima calidad y probando nuevas recetas con un alto grado de innovación.
Teobaldo Méndez comenzó en un antiguo almacén de tomates de la familia y consideró que el nombre de El Aderno, un árbol típico de la Isla Baja, lograba conjugar todos los valores que buscaba “por su arraigo y orgullo por la tierra canaria”.
El secreto de los mejores rosquetes de Canarias
El propio Teobaldo Méndez, en una entrevista con DIARIO DE AVISOS, desvelaba el secreto de sus tan conocidos rosquetes: “Una tía de mi padre guardaba recetas antiguas de rosquetes de huevo y de rosquetes de vino. Ahí empezó todo, al principio de los noventa. Va a hacer treinta años”.
Pese al crecimiento de El Aderno, una de las dulcerías más innovadoras de Canarias, los rosquetes siguen siendo su “producto estrella”. “Nosotros lo que más vendemos son los rosquetes. Siguen siendo nuestro producto estrella, los de huevo y los de yema. Luego viene todo lo demás: tartas, bombones, chocolate a granel…”, reconoce Teobaldo.
En 2008, tras años de trabajo y especialización, Méndez decidió dar el salto fuera de Buenavista del Norte. Aquel año abrió su primera tienda en Santa Cruz de Tenerife, concretamente en la avenida Bravo Murillo para concinuar con su expansión por toda la Isla y aportar, por ejemplo, un producto muy reconocido como los bombones de autor, que conjugan gastronomía y arte, pero los rosquetes siendo siendo, como ellos mismos reconocen, el producto más demandado.







